Retroviews: The Rolling Stones – Some Girls

Por lo general, a las personas no nos gusta perder el tiempo. Tal vez por eso le damos tanta importancia a las etiquetas; para saber si la película que vamos a ver nos gustará, si la comida que vamos a probar no nos indigestará o si el disco que vamos a escuchar concordará con nuestro estilo preferido. Esto último es bastante curioso porque buscamos descubrir música nueva pero somos como un algoritmo de Google buscando influencias. "Esta banda suena a esta otra, aquella me recuerda a la de más allá y la que acabo de descubrir es una copia de tal otra".

Pues bien, con el fin de bucear en las canciones que dieron pie a los grupos que hoy escuchamos nace Retroviews, una nueva sección en la que cada semana escucharemos con atención discos clásicos, que marcaron un punto de inflexión en su día y que cosecharon bastante éxito. Razones éstas por las que el álbum en cuestión sirvió de influencia para las generaciones de artistas posteriores.

Para inaugurar esta sección qué mejor que escoger a uno de los grupos míticos por excelencia: The Rolling Stones. Un total de 29 discos de estudio y 10 en directo componen un legado bañado por el éxito y el reconocimiento internacional. Aparentemente es muy difícil seleccionar uno de sus trabajos para re-escuchar, pero Some Girls, aparte de que va a ser relanzado en noviembre, es, quizás, uno de los más significativos de su carrera por varias razones que veremos ahora.

Corría el año 1977 cuando se empezó a gestar este álbum y por entonces la sociedad estaba cambiando a pasos agigantados. Además, con la muerte de Elvis el rock and roll estaba viviendo sus horas bajas, al contrario que otros géneros como el punk-rock, que triunfaba en Europa, o el dance, que vivía su apogeo con la fiebre del sábado noche de Travolta, los Bee-Gees y Donna Summer. Sin embargo, en mayo de 1978 aterrizó en las radios "Miss You", el adelanto del nuevo disco de los Rolling. Un lead de guitarra muy blusero, acompañado del toque folk que le da la armónica y la voz de un Jagger inspirado sirven para adentrarnos en Some Girls. Y lo hacemos sabiendo que entonces la banda fue muy inteligente porque fusionó su estilo personal con el aire dance que tan de moda estaba en aquella época. ¿Qué es si no dance esa línea de bajo? ¿O esos coros en falsete?

La siguiente canción del CD es "When The Whip Comes Down", que ya por el título no deja lugar a la imaginación. Mientras la enérgica base rítmica y los riffs de rock and roll de Richards y Wood nos traen a la mente al típico macarra callejero al que le da igual todo, Jagger de repente grita "Fui gay en Nueva York, fui maricón en Los Ángeles". Ya la tenemos montada, un tema hablando de libertad sexual y una música demasiado atrevida. Mientras unos corrían despavoridos, más de uno empezaba a dejarse llevar.

Con "Just My Imagination (Running Away with Me)" los que todavía no se indignaron alcanzaron su límite. ¿Quién se atrevía a cometer tal aberración con un clásico del soul tan bonito? Pues sí, Jagger y compañía le dieron un repaso a este tema de The Temptations y lo convirtieron en una pieza de folk rock en la que destaca el trabajo de las guitarras eléctricas.

Si alguien llegó a "Some Girls" es porque le estaba gustando lo que estaba escuchando. En este tema encontramos a unos Stones muy cómodos en el blues rock de medio tiempo, sabiendo que cada miembro tenía su función y un lugar común en el que brillar: el estribillo. De esos que al principio te parecen raros, pero lugo te acaban conquistando.

"Lies" es otro ejemplo de la inteligencia del grupo. Si en "Miss You" se lanzaron a por el dance, en este corte escuchamos una esencia punk-rock que cuadraba perfectamente con el espíritu antisistema de la época. Ritmo vivo, base contundente, solos de guitarra desbocados y un Jagger fuera de sí. ¿Quién da más?

Después de soltar adrenalina con las canciones anteriores, le llega el turno a la balada country "Far Away Eyes". Porque un piano, una guitarra acústica y una slide guitar son más que suficientes para conquistar al público estadounidense más patriota. Pero claro, si en la letra ironizas con la religión y con la Iglesia en particular, quizá alguien más se asuste. Estamos en 1978 pero a los Rolling solo les importaba conseguir una chica "con mirada perdida".

La calma se acaba con "Respectable", otro golpe de rock and roll clásico en la cara. Si Elvis levantara la cabeza no podría parar de bailar. Lo primero que llama la atención de "Before They Make Me Run" es que no la canta Jagger, sino Keith Richards, que compuso la canción después de haber sido arrestado por posesión de heroína. Guitarras bluseras, coros muy bluegrass y una voz de chico bueno cantando cosas traviesas. Lo de perder amigos por la droga no le pasaba solo a Keith Richards. Los Rolling no solo hablaban de conquistar chicas, sino también de situaciones reales.

"Beast of Burden" fue el segundo single de Some Girls. Es una canción tranquila y con un mensaje más simple de lo que parece: un chico que quiere ligarse a una chica. Todo ello adornado con unos arreglos de guitarra que acarician tus oídos, como intentando seducirte. En el fondo son buenos tipos, pensaron aquí muchos.

Y para cerrar este álbum nos topamos con "Shattered", en el que una guitarra con un efecto "bajo el agua" domina el groove, mientras que Jagger campa a su gusto con una letra que habla sobre estar hecho polvo por mucha fiesta. Un final para ganar amigos conservadores, vamos.

Muchos han dicho de este disco que salvó el rock and roll porque hizo que el género volviese a la vida, triunfando en las listas de ventas y compitiendo con el dance y el punk. Pero creo que hay que ir más allá. Some Girls no solo fue la salvación del rock, sino la de los propios Rolling Stones, que podrían haber fracasado con una mezcla de estilos tan atrevida. Habría sido una lástima que en vez de ser su disco decimocuarto hubiera sido su última obra.