Reseña: The Black Keys – El Camino

The Black Keys son el tipo de banda que no esperas que obtenga jamás un éxito masivo, no porque no sean buenos sino porque su música es tan diversa, heterogénea y retadora que difícilmente calza con las convenciones musicales de la radio y los blog del rubro. Y sin embargo, fueron éstas las características que llevaron a Brothers, su anterior producción, a convertirse en un rotundo suceso de ventas y crítica, mostrando así que no hay nada escrito en estos asuntos de la música y que hasta la banda más extraña es capaz de obtener el éxito si ofrece algo de tremenda calidad.

La fama y fortuna que acompañaron a este lanzamiento del 2010 no pudieron sin embargo vencer la ética laboral y la disposición para el arduo trabajo del dúo compuesto por el guitarrista/cantante Dan Auerbach y el baterista y productor Patrick Carney quienes, más que dormirse en sus laureles, prefirieron regresar al estudio para armar, en tan sólo 40 días, su nueva producción titulada El Camino.

Un álbum que no comparte la inspiración blues, melancólica y relajada de su anterior producción, sino que viene a demostrar que a este trío le gusta retar al escucha. Y es que aquellos que se hayan acercado al grupo debido a las melodías de Brothers se las verán difíciles tratando de empatar esas vibras con este nuevo disco, en el que la banda ha dado una nueva vuelta de tuerca a su estilo para producir 38 minutos llenos de un rock and roll directo, pegajoso y mucho más ligero.

Las referencias al pasado continúan en este nuevo álbum, sólo que sacadas de otros lugares y recuerdos. El grupo no sólo toma elementos de sus primeros discos, también hace guiños a ritmos como el rock and roll, soul, garage, surf y un poco de blues, todos metidos en la licuadora para lograr un disco directo y simple que no por ello deja de tener sus misterios.

Sónicamente, este álbum sigue trabajando en el espectro lo-fi, con un ritmo rápido y sin complejos que te golpea la cabeza desde el primer segundo y continúa rebotando ahí aún después de que sus 11 canciones han terminado. La co-producción de Danger Mouse, quien regresó por sus fueros a petición expresa de la banda, permite apreciar además la potente batería, la excelente guitarra y la fuerza que transmiten los músicos en un producto totalmente amarrado y compacto que sigue una misma línea de principio a fin.

Aquí las influencias arriba mencionadas juegan un papel importante pues es en las melodías que El Camino tiene su mayor fuerza. El álbum apuesta por la rapidez, la urgencia y nulos momentos de descanso. No hay un track que permita relajarse, todos invitan a mover la cabeza y los pies en perfecta sintonía, haciendo gala de una de las principales características de este álbum que es la inmediatez.

Según ha revelado el mismo grupo, este álbum fue grabado prácticamente a partir de primeras tomas y sin ninguna idea pre-concebida. De ahí que tal vez por eso las canciones suenan tan fáciles de digerir, pues presentan un tipo de rock and roll clásico, pegajoso y guitarrero al que es muy fácil engancharse. Este es por ejemplo el espíritu detrás de "Lonely Boy", una canción que no sólo hace uso de estos elementos sino que además presenta una letras sumamente sencilla, acompañada de coros pegajosos que abre con bombo y platillo esta nueva grabación.

Las influencias sesenteras y el groove hacen su aparición en canciones como "Sister", Mind Eraser , "Dead & Gone", en la que la banda le da paso a los sintetizadores como principal influencia; o "Gold On the Ceiling", que utiliza además de dichos instrumentos un sólo de guitarra hacia el final, demostrando que son sus cuerdas las que se llevan los honores en esta producción pues, como cualquier buen rock and roll, las canciones de este álbum responden a este instrumento y sus caprichos.

La banda hace un descarado y juguetón guiño a Led Zeppelin en "Little Black Submarines", tema que comienza con un folk mucho más acústico y termina con unos potentes riffs de guitarra y coros que recuerdan inequívocamente al tema más famoso de este cuarteto inglés.

Canciones como "Money Maker" y "Run Right Back" hacen gala de un rock poderoso y sin cortapisas en el que la banda abandona los coritos pop para poner más tuétano a la mezcla. Finalmente, en canciones como "Hell of a Season", "Stop Stop" y "Nova Baby" la agrupación utiliza estos mismos elementos sólo que ahora sí aderezados con muchos coros pegajosos y hasta un solo de guitarra al final de la penúltima y última canción.

En cuanto a letras, hay que decir que la banda no hace uso de mayor profundidad. De hecho, el propio Auerbach ha dicho que éstas fueron compuestas para calzar con las melodías como complemento de las mismas y que de hecho no hablan de nada en particular o importante. Es así que tenemos muchas referencias al amor de manera bastante inocente y en diversas variantes, todo con referencia a las temáticas y palabras de la década a la que este álbum hace reverencia: los años 60.

En contra de este disco podría decirse que la profundidad ha sido dejada fuera, algo que, como dije al principio de esta reseña, va a chocar a aquellos que se subieron al carro de las llaves negras con su introspectiva y melodiosa producción anterior. Aquí no hay espacio para las tristezas, las cavilaciones o cualquier reflexión, pues desde el primer segundo el ritmo levanta tus pies en imperioso baile, dejándolos ir sólo hasta el último segundo del último track.

9/10

A su favor, debo decir que The Black Keys han sabido hacer un guiño al pasado sin sonar jamás fuera de moda, construyendo en el camino un disco pegajoso y de fácil acceso que permite brincar y festejar aún en el más oscuro invierno. Melodías simples pero bien hechas que reflejan la capacidad de esta banda para reinventarse y ofrecer un producto fresco a partir de cualquier influencia.

Insisto, habrá algunos a los que El Camino les sonará demasiado simple. Pero la mayoría quedarán conquistados al primer segundo por este ritmo lleno de testosterona que ofrece el mejor sonido que se puede escuchar hoy en día sin necesidad de hacer un viaje al pasado.

Fecha de lanzamiento: 2/12/2011
Discográfica: Nonesuch Records
Compra el disco: en su web.
Escucha el disco: en Grooveshark.
Tres canciones destacadas: "Lonely Boy", "Run Right Back" y "Gold On the Ceiling"