Reseña: Tennis – Young and Old

Hace exactamente un año estábamos hablando del álbum debut de Tennis, esta banda conformada por los esposos Alaina Moore y Patrick Riley que apareció de la nada a mediados de 2010 para poner en nuestros oídos melodías enducoloradas de interminables coritos y suspiros garantizados.

En su momento comentábamos que historias del tipo de la que dio origen a esta agrupación siempre causan suspicacia, pues no dejan de parecer un intento para vender al más puro estilo de la viejo industria. Sin embargo, en el caso de Tennis la leyenda viene acompañada de mucha médula, algo que pudimos confirmar un año atrás y que ahora hemos reafirmado luego de escuchar su segunda producción discográfica publicada el día de ayer.

Young & Old llega a nuestros reproductores exactamente un año y un mes después con la misma vibra azucarada del primer intento. Sin embargo, el dúo no tuvo en esta ocasión la inspiración de un viaje marítimo para componer sus diez temas sino un montón de viajes por avión y carretera realizados durante la promoción de su primer disco. Además, el ahora trío (pues el dúo de esposos ha reclutado al baterista James Barone) contó con la ayuda de una carta fuerte de la producción indie actual: Patrick Carney, quien consiguió anotarse el año pasado otro éxito con la más reciente producción de su banda, The Black Keys, titulada El Camino.

¿Pero qué tanto influyó Patrick en el sonido y composición de esta nueva producción? De entrada es importante notar que el sonido lo-fi que la banda utilizó en su primer intento sigue existiendo, sólo que con una producción mucho más pulida y nivelada, obviamente producto de la colaboración de Carney, que permite notar cada instrumento de manera clara y no sólo la voz de Alaina y la guitarra del otro Patrick, como solía pasar en Cape Dory.

Esto es claro en melodías como "It All Feels The Same", en la que la batería se escucha de principio a fin llevando el ritmo de una semi-balada de comienzos tropicales pero que termina rindiendo tributo a influencias diferentes. Y es que el segundo punto a notar es que si bien todavía es notorio el influjo de gente como The Beach Boys, este segundo intento se va más bien por el lado del pop clásico aderezado con un poco de rock and roll y el sonido motown.

También hay nuevos instrumentos como el órgano y la pandereta, que vibran en este primer track. Asimismo hay una nueva fuerza en la batería que ha venido a renovar su sonido y que aparece en baladas como "My Better Self", la medio monótona "High Road" o en la movida "Travelling", en la que este instrumento es acompañado por un órgano que definitivamente invita a bailar.

La batería también lleva el paso de "Petition", tema en el que aparecen algunas de las características más reconocidas de esta agrupación: los "ohohohos" y coritos de mujeres enamoradas que contribuyen a formar otra de las joyas que Tennis ha logrado en este nuevo intento.

Canciones como "Origins" también recuerdan mucho a su primer disco: estribillos y coritos pegajosos y guitarras al más puro estilo de los años 50 y 60, sin embargo, la banda se las arregla para hacerla sonar diferente y fresca, convirtiéndola de hecho en uno de los mejores temas de la placa.

"Robin" y "Dreaming" ofrecen altas dosis de azúcar aunque con resultados muy diferentes, pues la primera funciona en su mermelada mientras que la segunda, un poco más distorsionada, ofrece buenos instantes aunque no convence del todo. Esta distorsión también la podemos escuchar en menor medida en "Take Me To Heaven", una melodía de gran emoción que nos enseña cuánto ha crecido el estilo de este par desde su debut el año pasado; y por último en el track que cierra el álbum: "Never to Part", otra melodía apasionada en la que las vocales de la Moore lucen en todo su esplendor.

En cuanto a las letras, si bien estas conservan todavía una que otra referencia a esa experiencia marítima que dio origen a la banda, en general son un poco menos abiertas y más tiradas a la reflexión amorosa y a retomar los cambios que sin duda habrán vivido desde que saltaron a la fama. Por ejemplo, "Travelling" habla de los nervios de empezar una relación, mientras que "My Better Self" toca la certeza de que no siempre sabes bien dónde estás parado pero al menos hay alguien que te comprende.

Musicalmente la banda ha expandido su sonido conservando muchas de las características de su primera placa. Y el asunto es que sus melodías fluyen tan fácil que por segundos tiendes a pensar que no hay nada detrás de los acordes. Sin embargo, la gran maestría de Tennis radica precisamente en eso, en lograr, con elementos aparentemente muy simples, melodías bonitas y fáciles de digerir, que no te cansan pero que al mismo tiempo puedes encontrar interesantes si sabes cómo escucharlas. Sus nuevos trucos, como instrumentos diferentes, una producción más lograda y un sonido expansivo más distorsionado y atrevido, también han ayudado a darle un aire de novedad a la producción.

Ciertamente, y al igual que con su primer disco, la banda no está descubriendo el hilo negro ni ofreciendo una propuesta vanguardista o única. Pero de hecho en eso reside la genialidad de Tennis: en recobrar el pasado sin hacerlo sonar repetitivo.

7.5/10

Finalmente, Young and Old ofrece una cara ligeramente diferente pero tan azucarada como su primera producción. Ciertamente el grupo ha perdido un poco de la inocencia que nos conquistó en ese intento, sin embargo, su música sigue siendo tan agradable y disfrutable como siempre. En resumen, con todo y uno que otro pero, el dúo de esposos ha conseguido salir avante del siempre tenebroso segundo álbum. Si no te gusta demasiado el azúcar o la música pop más cursi de la mitad de siglo pasado, seguramente este álbum no es para ti. Pero si, como yo, disfrutaste el primer intento de Tennis, cálzate el zapato más cómodo, ármate con un poco de paciencia para los inevitables baches del camino y disfruta de este nuevo viaje en delicioso tecnicolor.

Fecha de lanzamiento: 14/02/2012
Discográfica: Fat Possum Records
Compra el disco: en su web.
Escucha el disco: en Grooveshark.
Tres canciones destacadas: "Origins", "Petition" y "Traveling"