El álbum de la semana: M.Ward – A Wasteland Companion

Cada viaje es un mundo de experiencias nuevas. Sirve para alimentar o eliminar prejuicios, conocer gente, descubrir lugares y maneras de ver el mundo distintas a la tuya, pero, sobre todo, para llenar de recuerdos nuestra memoria. A veces serán buenos, otras no tanto, pero nunca regresaremos vacíos de sensaciones.

Por eso, viajar es una de las clásicas fuentes de inspiración para toda clase de artistas. Desde pintores que imaginan un cuadro y sienten la necesidad de viajar para retratarlo, a músicos que encuentran en la carretera a las tan escurridizas musas. En este último caso es donde encontramos a Matthew Steven Ward que, sin quererlo ni beberlo, empezó a componer canciones mientras viajaba de un país a otro con un grupo que nos resulta familiar, She & Him.

M.Ward, quien también formase filas en Monsters of Folk, empezó a darse cuenta de muchas cosas cada vez que tenía que viajar. Se volvió más selectivo y aprendió a distinguir entre lo necesario y lo accesorio en cada ruta. Fruto de ese proceso reflexivo, surgieron las doce canciones que componen A Wasteland Companion, un álbum hecho por y para viajar.

"Clean Slate" es la primera canción que suena, y la reverberación country nos traslada al viejo Oeste. Una guitarra acústica y una voz melancólica son suficientes. ¿Será otro disco de folk estadounidense profundo? Con "Primitive Girl" salimos de dudas. Un tema que suena a los Killers algo faltos de imaginación. Es el single del disco y, aunque tiene buenas armonías, no es el mejor corte del disco. Pero sirve para captar nuestra atención e invitarnos a seguir escuchando.

A Wasteland Companion no es un disco de folk, pero tampoco faltan canciones llenas de él. Lo más interesante es que temas como "Me And My Shadow" o "Watch The Show" parecen iniciar con intención de sonar a country, pero acaban derivando en cosas muy distintas, desde el noise rock al pop independiente. Sin embargo, también hay algún que otro momento dedicado a los más folkies, como la calmada y acústica "There's A Key" o la delicada "A Wasted Companion", muy bonita e intimista.

A Wasteland Companion tampoco es un disco de rock, aunque encontremos patrones tan típicos del género como los de "Sweetheart", que parece sacado de un recopilatorio de los años 50. Además, la voz de Zooey Deschanel, su compañera en She & Him, acaba de coronar uno de los mejores temas del disco. Sigue el rock and roll con "I Get Ideas", que tiene un espíritu y un sonido muy vintage, que nos vuelve a trasladar a las décadas en las que Elvis empezaba a aparecer en las páginas de Rolling Stone.

M.Ward no es un gentleman como Frank Sinatra o Louis Armstrong, pero lo parece en "Crawl After You", una balada muy elegante y muy bien compuesta, donde hay hueco para un piano traído de otra época, violines y guitarras eléctricas. Y para cerrar la placa nos encontramos con "Pure Joy", una canción a caballo entre el country y el pop de los años 60.

A Wasteland Companion no es un disco homogéneo, y tampoco pretendía serlo. Fue grabado en siete estudios distintos, repartidos entre Portland, Omaha, Nueva York, Los Angeles, Austin y Bristol, con más de 18 músicos diferentes. El resultado es como la maleta que uno trae después de un viaje: llena de experiencias, sensaciones y emociones.

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En la tienda oficial de la artista o en iTunes.

Tres canciones recomendadas

"Sweetheart", "Watch The Show", "Crawl After You"

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