Reseña: The Magnetic Fields – Love at the Bottom of the Sea

Sabemos que uno de las temáticas que mejor manejan los miembros de The Magnetic Fields es el tema del amor, bah, para ser más específicos, el principal y único miembro medular de la banda, Stephin Merrit, quien recientemente ha sido reconocido como una influencia tal que amerita que salga una película enteramente dedicada a sus habilidades para la composición y para generar el tipo de música que genera, para decirlo rápidamente. Canciones surrealistas dedicadas al amor, al desconsuelo, con un sonido entre encantador e hipnótico, clave que también sirve para entender a la última placa aparecida de la banda, Love at the Bottom of the Sea.

El disco tiene ese toque que nos recuerda a placas tan importantes de la banda como 69 Love Songs (1999), sólo que aquí la variedad de sonidos es un poco más limitada y tenemos una variedad de temas que recurren a los sonidos de teclados pop con melodías que se acercan al sonido de los pequeños juguetes, de las publicidades divertidas, casi como si todas las letras se encontraran tenidas de un gusto satírico y paródico que, encima, se ve reforzado por lo que sale de los instrumentos del conjunto. Claro, ponerle la etiqueta de "Synth Pop" como se ha hecho no agota las posibilidades de la banda, mucho menos llamarlas sencillamente indie... Hay algo de los Magnetic Fields que supera cualquier posible categoría.

Las canciones son cortas, con un innegable espíritu pop: de dos minutos, dos minutos y algo, con voces escondidas detras de cámaras y efectos, fuerte aparición de los efectos de los teclados, algo que rápidamente nos recuerda al sonido de finales de los setenta y principios de los ochenta de bandas como Devo o Suicide, esa cosa entre alegremente paródica y totalmente desesperada sin llegar a tomar la forma de otras bandas Dark y New Wave ya entrados en la década de este tipo de sonidos por excelencia, esa que empieza y termina con Reagan y Thatcher: digo, estamos como en un estado posterior, es claro, a la influencia de las bandas recién citadas o a conjuntos consagrados que dejaron su marca en el pop de una manera contundente sin convertirse por eso en antecedentes de este tipo de sonidos -- pienso en Duran Duran, por caso, o en la lectura que los propios Devo tuvieron a lo largo del citado período, o a bandas menores como Oingo Bongo: está presente ese mismo espiritu, como mínimo --.

Vayamos a los temas: "Andrew In Drag" es una excelente canción que narra el enamoramiento de un hombre dedicado a seducir mujeres quien, de repente, se enamora del travesti Andrew -- un hit de la placa, sin duda--; o de temas que ya desde el título nos dejan con la impresión de que vamos a visitar los lugares menos visitados del amor: "The Machine In your Hand" o "All She Cares About Is Mariachi". Claro, también tenemos que hablar de las canciones que proponen temáticas por demás interesantes: "God Want Us To Wait", por caso, es una canción enfocada en una niña que no tiene mejor forma que contener los intentos de su novio por meterse en los pantalones que mediante las descargas de una muy cómoda máquina.

8/10

No creo que estemos frente al mejor disco de Stephen Merritt y su banda, pero estoy seguro de que este regreso al sonido de los sintetizadores es una gran apuesta por parte de la banda: escuchar a Merrit hablar acerca de su obra -- revisen el link más abajo -- nos deja la sensación de que estamos frente a un hombre que prioriza el trabajo por sobre cualquier presentación en vivo o cosas por el estilo, un hombre parco dedicado a su producción artística... Un disco de The Magnetic Fields, por más que no sea el mejor, le gana al mejor disco de cualquier otra banda, me parece.

Fecha de lanzamiento: 06/03/2012.
Discográfica: Merge Records.
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Tres canciones destacadas: "Quick!", "Your Girlfriend´s Face" y "Andrew In Drag".