Blur: ¿qué pueden esperar de sus nuevos temas?

El día de ayer fue todo revuelo alrededor de Blur, pues la banda presentó la versión de estudio de dos canciones nuevas, las primeras desde su reunión y que actuarán como sencillos de lo que será su recopilación Blur 21, programada para su lanzamiento a finales de este mes. Los temas además han dado a muchos la esperanza de un posible nuevo disco, aunque todavía no ha habido ninguna confirmación real sobre este asunto.

Lo que sí es que estas son las primeras canciones inéditas que le hemos podido escuchar a la banda en un buen tiempo, de ahí que los rumores, comentarios y emoción están garantizados. Pero, qué pueden esperar de los mismos. Comenzamos con el primero de ellos: "Under the Westway", que pueden recordar o escuchar por primera vez en este video si es que todavía no lo han hecho:

Sinceramente, lo primero que me viene a la mente cuando escucho el nombre de Blur son temas movidos, brit-poperos y cierto cartón de leche que ya ha pasado a la historia como uno de los videos más bonitos de la década. Sin embargo, también está el hecho de que la banda construyó en sus años algunas muy buenas baladas como "No distance left to run" y "The Universal" y es por ese lado que se han ido en esta ocasión. Campanitas, una batería marcial y mucho piano, eso con lo que la banda nos recibe en esta ocasión y la verdad es que podemos calificarlo como un regreso triunfal.

La canción se va desenredando poco a poco con buenas instrumentaciones y la sentida voz de Damon Albarn, sin levantar nunca demasiado el ritmo pero sí la intensidad. Al principio podrá recordarles a muchas melodías (canciones de R.E.M. y el clásico de Procol Harum, "A Whiter Shade of Pale" han sido mencionadas ya), pero al final te encuentras pensando que esta melodía salió de los discos clásicos de la agrupación. El gusto también crece conforme se repite el tema, al menos así me pasó a mí.

El segundo estreno que la banda nos regaló lleva por nombre "The Puritan" (que sí, ya la habíamos escuchado en vivo) y muestra una construcción mucho más experimental y mucho menos apegada al sonido clásico del grupo. Mientras que la primera es en toda regla una canción de amor, la letra de este segundo trabajo es mucho más ingeniosa y no tan directa. Pero antes de continuar, les dejo el video, si es que todavía no la han oído:

Es un hecho que esta canción no es tan inmediata como la otra. También muestra un sonido muy diferente a los clásicos del grupo, aunque en cierta medida no es tan extraño si recordamos que los ingleses siempre fueron amigos de la experimentación. Incluso su último álbum del 2003, Think Tank, incluía un buen uso de samples y música electrónica, que Albarn también ha utilizado con gran éxito en Gorillaz.

Así que tenemos electrónica, sonidos saturados, numerosas baterías programadas y una letra con un dejo de ironía. El resultado produce un shock al inicio pero se va relajando con los segundos. Eso sí, al final la verdad es que no me parece algo que vaya a convencer a los fans más fieles de la banda y a mí sinceramente tampoco me gustó demasiado. Es un poco como esas obras de arte a las que no puedes dejar de reconocerles su originalidad y atrevimiento, pero que no necesariamente quisieras ver colgada en tu casa. ¿A ustedes qué les parece?