Bear in Heaven @ Lunario de la Ciudad de México

El pasado viernes 10 de agosto Bear in Heaven regresó a la capital mexicana, luego de haber debutado en el país hace dos años como parte del cartel del Indie-O Fest, para presentar su más reciente producción I Love You It's Cool, editada apenas el pasado abril con una muy buena recepción. La agrupación de hecho ya había abierto plaza con gran éxito en Guadalajara un día antes, así que estaban emocionados sobre lo que sería su última fecha de esta parte de su tour por el norte del continente americano.

No obstante, hay que decir que la agrupación todavía no ha construido una base grande de fans en el país pues cuando se abrieron las puertas, por ahí de las 8 de la noche, éramos pocos los que esperábamos ansiosos entrar al recito, no sólo por lo que vendría más tarde sino porque el frío y la lluvia amenazaban con mojar nuestras intenciones. Sin embargo, poco a poco, conforme se fueron acercando las nueve de la noche, el Lunario del Auditorio Nacional comenzó a ambientarse con la gente que iba llegando lista para ver a Jon Philpot y compañía.

Así a las 9 de la noche arrancó puntualmente la velada, no con la banda principal sino con I can chase dragons, el proyecto de Julio Gudiño que recién firmó con Arts and Crafts en México y que apenas a principios de este año editó su álbum debut Expansión. Con un baterista de acompañamiento, además de sus sintetizadores y demás aparatos, Gudiño abrió la noche con parte del material de su primer intento ante un público que seguía llegando pero que no por eso le escatimó algunos aplausos conforme avanzaba su set.

Personalmente me parece que su sonido es bueno pero les hace falta trabajar todavía en sus vocales, aunque definitivamente su música es llamativa y parece que conseguirá buena acogida entre la audiencia mexicana. La banda por cierto estará presentándose en el Festival Corona Capital el próximo octubre, por si les interesa. Fueron unos 35 minutos de presentación lo que nos dieron los mexicanos, luego de lo cual abandonaron el escenario para dar espacio al platillo fuerte de la noche.

Les decía al principio que el ahora trío no parece tener una enorme cantidad de fans en México pues los músicos salieron antes de su set para arreglar sus aparatos sin que aparentemente nadie los reconociera. Unos pocos parecieron darse cuenta de que el grupo ya estaba en escena pero, tal vez porque no parecían ser mayoría, se conformaron con uno que otro grito anticipado. Con el entramado listo, la banda dejó el escenario para subir oficialmente en punto de las 10 de la noche, ante un Lunario ya mucho más lleno y listo para iniciar la fiesta del fin de semana.

Personalmente estaba muy emocionada por este concierto pues ya había tenido oportunidad de verlos dos años atrás en el Indie-O Fest y la verdad es que en su momento me pareció la banda más interesante de la noche. Primero que nada, hay que decir que Jon Philpot no es sólo un músico avezado sino todo un showman y excelente bailarín, dos cualidades que, combinadas con sus frenéticos y psicodélicos ritmos, son perfectas para iniciar la fiesta.

Desafortunadamente había muchos tímidos esa noche en el Lunario y la verdad es que la banda tardó un rato en lograr que la gente comenzara a bailar, pues la mayoría se conformó en un principio con mover la cabeza al compás de las canciones, la mayoría extraídas de su más reciente larga duración. Así, el trío abrió precisamente con el primer track de su nuevo disco "Idle Heart" para luego continuar con "Sinful Nature" y "The Reflection of You", dos de los sencillos de la placa que finalmente hicieron que la audiencia moviera los pies, especialmente luego de la invitación que nos hizo Philpot a bailar con él tanto dentro como fuera de esta última canción.

Con un español curioso pero muy bien pronunciado, el cantante presentó a su banda y luego nos dijo que iban a tocar algunas de los temas de su nuevo disco. Y de hecho así fue pues la gran mayoría de las 14 canciones que presentaron esa noche son parte de su más reciente larga duración. De ese modo tuvimos "Warm Water" y "Cool Night", para luego dar paso a uno de los puntos fuertes del recital con "Lovesick Teenagers", melodía extraída de su anterior placa, Beast Rest Forth Mouth y quizá una de las más conocidas de la agrupación.

Mientras Adam Wills y Joe Stickney proporcionaban la sólida base que le da forma a la música de Bear in Heaven, su vocalista tomaba ya el bajo, ya los sintetizadores, o abandonaba todo para cantar con pasión ante el micrófono, bailar y sonreírle a la audiencia, que ya para esos momentos se había quitado la timidez para moverse al compás de la psicodélica electrónica. Además, las sonrisas, sus pocas pero bien escogidas palabras y buena vibra del líder del grupo ya nos habían conquistado a muchos, de manera que no había más que hacerle caso y ponernos a bailar junto con él.

El set continuó con "Ultimate Satisfaction", "Space Remains", "Dust Cloud", "World of Freakout" y "Lovesick", un cover a Lindstrøm & Christabelle que Philpot cantó con toda la garra del mundo. Así cerramos brevemente la primera parte del recital, que continuó luego de un breve descanso con "Wholehearted Mess", otra de las grandes de su anterior disco que finalmente hizo explotar el lugar.

Por último llegó "Kiss Me Crazy", de su nuevo disco, para cerrar esta noche sumamente disfrutable para aquellos que, como yo, estuvieron dispuestos a seguir a los originarios de Brooklyn en un viaje de una hora por nubes psicodélicas de colores chillantes y sonidos metálicos que nos dejó con el corazón brincando muchas horas después de terminado el concierto. Quizá el único pero que le podría poner a la noche es que por momentos las vocales de Jon sonaron un poco débiles en comparación con la música, sin embargo, creo que este recital nos vino a demostrar que la propuesta de esta banda estadounidense es para tomarse en serio y con los oídos bien abiertos.

P.D. Además, aquellos con un poco de paciencia tuvieron oportunidad de verlo de cerca en la firma de autógrafos que se organizó al final del recital y en la que los tres músicos demostraron toda la sencillez y buena disposición para seguir conviviendo con sus fans mexicanos, añadiendo más sabor al cierre de su gira por esta parte del continente americano.