Entrevista: Citizens!

Con un ritmo tremendamente pegajoso y bien cocinado, videos que apelan a nuestro innegable deseo de bailar y un padrino de la talla de Alex Kapranos, era lógico que los ingleses de Citizens! llamaran la atención de muchos luego del lanzamiento de su primer sencillo, "True Romance" , a finales del año pasado. Desde entonces, la banda ha estado girando por toda Europa y Australia presentando tanto este tema como el resto de las melodías que conforman su primer larga duración, Here We Are, con el que han venido a reclamar su lugar como una de las agrupaciones pop más interesantes de la actualidad. Fue así que contactamos a Lawrence Diamond, tecladista y guitarrista de la agrupación, para conocer más de sus aspiraciones, deseos, y cómo fue el trabajo detrás de este primer gran disco.

Cuchara Sónica (CS). - Cuando decidieron, junto con Alex Kapranos, que él iba a producir su disco, ¿había algún elemento en particular de la música de Franz Ferdinand que querían poner en su música? ¿O se trataba más bien de producir sus canciones de una manera diferente y tener la opinión de alguien que no perteneciera a la banda?

Lawrence Diamond (LD).- Creo que, aunque todos nosotros hemos sido fans de Franz Ferdinand, y pasamos mucho tiempo bailando e intentado conquistar chicas con su música cuando éramos más jóvenes, nuestra relación con él fue más con el artista que con el productor. Él realmente estuvo muy involucrado con la banda desde el comienzo, lo que es un sueño, y lo que trató de hacer es que definiéramos qué clase de banda queríamos ser. Y realmente pensamos juntos, él y nosotros, en lo que nos motivaba artísticamente como grupo. Nos hizo preguntas encaminadas a que pensáramos en qué queríamos hacer, en lo que queríamos decir. Lo que nos reunió no fue lo que había hecho con su banda o el trabajo que hizo como productor de The Cribs, aunque nos encanta lo que hizo con ellos. Fue más bien el entendimiento y el compromiso artístico que tuvo con nosotros.

(CS). - ¿Tomaron una decisión consciente sobre el tipo de sonido que querían tener, o este fue el resultado de las aportaciones de cada uno de los integrantes de la banda y de sus ideas en común?

(LD).- Teníamos ideas muy específicas sobre lo que queríamos hacer. Desde nuestra reunión en Londres hicimos una especie de acuerdo respecto a nuestro sonido: la idea no era sonar ni como los Strokes ni como ninguna de las bandas de rock del momento, si acaso, tomar inspiración de todos ellos, de gente como Kanye West o Michael Jackson y the Flaming Lips, para poder decir lo que queríamos decir sobre Londres, sobre el amor, las relaciones, sobre nosotros mismos. Pero al mismo tiempo tratar de que nuestra música no sonara a nadie más.

(CS). - ¿Cómo fue el proceso de composición del álbum?

(LD).- Tuvimos un proceso muy intenso de escritura. Compusimos muchísimas canciones para este disco, tratando de encontrar ganchos auditivos para cada una de ellas. No hubo mucha improvisación, más bien, se trataba de encontrar ganchos y emociones. De ese modo juntamos una especie de catálogo de temas. Ya con Alex, tomamos una especie de cuchillo invisible con el que comenzamos a cortar y a destruir, tratando a las canciones como una especie de novia mala por la que no tienes ningún respeto. De ese modo logramos editar los temas para quedarnos con los que realmente queríamos y sólo entonces pudimos hablar sobre cómo queríamos presentarlos a la gente, cómo tocarlos en los conciertos. Creo que esa es más o menos la manera en como logramos que este disco fuera lo que es.

(CS). - ¿Qué hay sobre las letras?

(LD).- Creo que, líricamente, cuando escribimos el disco había un sentimiento muy específico en ese momento: había protestas, un cambio de gobierno... Y había muchas bandas haciendo canciones con letras muy deprimentes, que hablaban de esconderse en un rincón. Y creo que nosotros tratamos de hacer algo más energético, que hablara del romance y otras cosas que nosotros veíamos en Londres además de los problemas, que invitaran a hacer fiestas y volar alto. Creo que ese era un poco el sentimiento que teníamos en ese momento.

(CS). - ¿Cómo definirías el sonido del grupo?

(LD).- Lo que tratamos de hacer fue algo que sonara como si Kanye West le produjera una canción a Arcade Fire con Quincy Jones como el cantante principal, pero también asegurándose de que Kanye no se volviera demasiado loco. Kanye West, Michael Jackson y The Arcade Fire son gente que influenció este disco.

(CS). - Muchas de las reseñas que he leído mencionan a David Bowie como una de las influencias principales en su música, y de hecho, yo también creo que hay mucho de Bowie en el álbum ¿Qué opinas?

(LD).- Todos somos fanáticos de Bowie, de hecho, hicimos una especie de concurso en el que cada uno eligió su álbum favorito, después tuvimos una gran pelea para decidir cuál de todos nos gustaba más. Creo que para Tom (Burke, cantante del grupo) fue Low, para Mike (Evans, baterista) fue Tin Machine. Así que sí, sí nos gusta Bowie.

Era de esperarse que una banda que tiene como una de sus principales intenciones la de poner a la gente a bailar, incluyera mucho movimiento en sus videos. Así, sus audiovisuales muestran desde coreografías extraídas de películas como en "True Romance", hasta los movimientos de los propios miembros del grupo como en "Reptile", todo, según confiesa Lawrence, con la única intención de "divertirnos con este medio", aunque también con la ambición de "convertirnos en el equivalente británico de Michael Jackson".

(CS). -¿Qué canción dirías que define mejor el estilo del conjunto?

(LD).- Creo que tendría que ser "True Romance" porque siento que es una canción que la gente siente muy cercana a su corazón, y porque cada vez que la tocamos en vivo tiene una gran respuesta. Pero también, hay una canción al final del disco llamada "Know Yourself", que fue muy divertido grabar en el estudio, con todo el mundo dispuesto a intentar cualquier cosa y dando ideas. Todo comenzó con Tom tocando la guitarra acústica, y luego el resto se unió para completar el tema, mientras bebíamos un montón de vino rojo y dábamos muchas ideas para la mezcla final.

El resultado, debo concordar, es una de las canciones más interesantes de su primer trabajo, no sólo porque su ritmo tiene mucha actitud, sino porque puede ponerte a bailar sin necesidad de grandes aspavientos o ritmos rápidos.

Una de las cosas que el quinteto puede tener por seguro es que la cantidad de gente que los escucha ha crecido de manera exponencial, no sólo gracias a su disco sino a sus shows en vivo, que regularmente obtienen muy buenas reseñas gracias a la energía de sus integrantes. Y esto es notorio en las redes sociales por ejemplo, en las que sus admiradores, según nos contó el tecladista, ponen de manera frecuente mensajes de adoración para la agrupación, en los que les hablan sobre las canciones que más les han gustado, los conciertos a los que han asistido, con quién han ido, o a dónde quieren que vayan a tocar. Para él, sus fans tienen una conexión especial con las canciones de su primer larga duración, algo que precisamente es una de las metas que la agrupación quería alcanzar.

Y hablando de giras y conciertos, nuestra última pregunta obligada fue sobre futuros proyectos para tocar en Latinoamérica, región que todavía no han visitado. La respuesta de Lawrence, aunque un poco ambigua, fue bastante esperanzadora:

(LD).- Sí, por supuesto que nos gustaría tocar en Latinoamérica. Estamos tratando desesperadamente de redondear planes para ir a tocar allá. Nuestro bajista, Martyn (Richmond) pasó algún tiempo ahí y quedó completamente enamorado del área, nos ha hablado muy bien de ella así que nos gustaría verlo por nosotros mismos. Además, hemos tenido muy buena respuesta en Facebook y Twitter, con gente invitándonos a tener una fiesta con ellos, y nos gustaría mucho poder hacerlo. No quiero hacer ninguna promesa, porque mi manager me mataría, pero tal vez para finales de año podamos ir a visitarlos. Realmente tenemos muchas ganas de tocar allá.

Y mientras los planes se concretan, lo único que queda es recomendarles que escuchen Here We Are, un disco que personalmente he disfrutado mucho y con el que el baile está garantizado.