Reseña: The Raveonettes – Observator

Si me pidieran que describiera a The Raveonettes, usaría solo tres palabras: amor, oscuridad y distorsión. Aunque quizás muchos no lo sepan porque la agrupación explotó con Lust, Lust, Lust, hay bastante de historia detrás. La banda nació en el 2001, lanzó su primera producción en el 2002 y sigue haciendo cosas que son espectaculares. El nuevo disco, llamado Observator, fue lanzado el pasado 11 de septiembre y precedido por un single que lleva su mismo nombre.

Es interesante la historia que hay detrás de la producción. Tanto Rose Wagner como Sharin Foo, el dúo que compone la agrupación, querían hacer el disco en Los Ángeles, rodeados de sol, buena onda, surf, vida hollywoodense, alcohol y fiestas, pero las cosas no siguieron el curso deseado -como sucede habitualmente, la vida le jugó una mala pasada a la banda-. Después de una lesión en la espalda, Wagner fue diagnosticado con una importante depresión clínica y necesitó escapar de toda esa vida.

En vez de sol, alcohol y las buenas vibras con las que se relaciona la vida en Los Ángeles, Wagner enfrentó soledad y desesperación. Eso lo llevó a abusar del alcohol y otras sustancias y la capacidad de escribir y componer se vio modificada. Eso se vio reflejado mucho en Observator, un disco que posee muchísima nostalgia, tristeza, soledad y letras increíblemente tristes. Sin ir más lejos, una de las mejores canciones que forman parte del tracklist es "The Enemy", una balada tremenda e increíblemente emotiva.

Los últimos discos decidieron producirlos ellos mismos, aunque para este contaron con alguien que los bancó desde el primer comienzo como banda: Richard Gottehrer, quien trabajó junto a Blondie, Go-Gos y con ellos mismos en Chain Gang of Love, su primer LP.

Observator es un disco que los seguidores de la banda amarán y que les permitirá acercarse a los que nunca escucharon nada de la agrupación. ¿Por qué? Porque no solo está la distorsión genial en la que suelen apoyar sus producciones, sino también las melodías más lindas y pegadizas. No hay ningún tema de la producción que sacaría y, por el contrario, parece un disco de best of. Quizás la única crítica mala que tengo es que me gustaría que fuese un poco más pesado. Le falta un poco de heavy, pero, como dije, este disco nació de la oscuridad, la nostalgia y tristeza de la banda, el abuso y la noche. No es ilógico por qué motivo hay tantas lágrimas en él.

Como sucede habitualmente, hay temas que son notablemente mejores que el resto. Esta producción no es la excepción y, por ejemplo, "Young and Cold", el track con el que abre, parece más una obra de arte que una canción de unos simples minutos. El sentimiento que se siente y se logra palpitar a través de "The Enemy" es algo sorprendente, y lo mismo sucede con "Curse The Night".

9/10

¿Vale la pena? Creo que no es necesario decir que me pareció una obra excepcional que no solo vale la pena, sino que podría tratarse de una de las producciones más interesantes del 2012. Vamos, dejen de perder tiempo y escuchen Observator.

Fecha de lanzamiento: 11/9/2012
Discográfica: Vice Records
Compra el disco: Amazon
Canciones destacadas: “The Enemy”, “Young and Cold”, “She Owns The Street”
Escucha el disco: en Spotify o en Rolling Stone