Dos días de música en el Festival Corona Capital (parte 2)

Llegamos entonces a la segunda fecha de actividades en el Festival Corona Capital, este domingo 14 de octubre, luego de un breve primer día lleno de grandes agrupaciones. En esta ocasión eran apenas las 2 de la tarde y ya había grandes filas a la entrada del recinto, quizá porque había una oferta muy amplia de agrupaciones indies desde las primeras horas de la jornada. En mi caso, las cosas comenzaron con Here We Go Magic, propuesta originaria de Brooklyn que apenas el pasado mes de agosto presentó su segundo larga duración, A Different Ship, y que definitivamente se mostró como una de las primeras sorpresas de la segunda tarde, pues logró poner una sonrisa en el público que ya comenzaba a congregarse en el escenario Corona.

Corona Capital - Black Keys

La banda hizo bailar a la gente con melodías como "Fangela", "Tunnelvision" y "How Do I Know" y se fueron con un gran aplauso del escenario en recompensa por su pop bonito, alegre y soleado que compensó cual lluvia de verano el inclemente sol que sufriríamos por buena parte de la tarde.

En el escenario de enfrente, el Corona Light, ya se preparaba St. Lucia, paisanos de los anteriores y una gran revelación para mí, pues realmente no había tenido oportunidad de escuchar al grupo de Jean-Philip Grobler quien, acompañado por Patricia Beranek, Nick Brown, Ross Clark y Nick Paul, logró poner la nota bailable, africana y fiestera a la tarde. El conjunto trajo melodías como "All Eyes On You" y "September" con una construcción mucho más orgánica y menos electrónica que sus EP’s, convenciéndonos en el proceso de que esta es una agrupación a la que definitivamente debemos poner atención.

Regresamos al otro escenario para The Big Pink, el dúo londinense que comenzó muy lento su presentación, pues el público apenas se movía al compás de sus primeras canciones. Sin embargo, el trabajo de la banda en vivo, duro, prendido y visceral, logró prender a la gente conforme avanzaba su presentación. El grupo nos regaló melodías como "Stay Gold", "Give It Up" y cerró en todo lo alto con la fantástica "Dominos".

De ahí hubo que correr deprisa al escenario de enfrente para Black Lips, agrupación originaria de Atlanta que definitivamente cuenta con una gran cantidad de fans en la República Mexicana, pues la gente no sólo se arremolinó en el escenario al comienzo de su presentación para recibirlos con cánticos espontáneos; además cantó, bailó, gritó y aplaudió con cada una de las melodías de los estadounidenses. Un estilo irreverente, una especie de disfraz de vaquero, algunas frases en español y melodías como "Dirty Hands", "Modern Art" y "Bad Kids" fueron parte de lo que el grupo ofreció en esta corta pero energética actuación.

Otra carrera al escenario Corona con pizza en mano nos puso enfrente de The Vaccines, uno de los grupos consentidos de este blog y que apenas el mes pasado nos regaló su segundo larga duración, The Vaccines Come of Age. La portada de este disco como fondo fue precisamente la que recibió a la agrupación a media tarde del domingo, hora que vio brincar a, literalmente, hordas de apasionados fans con la prendidez del cuarteto. Que el grupo era uno de los actos más esperados del día se dejó sentir desde la música introductoria y hasta la última nota del grupo, que puso poderío a melodías como "No Hope", "I Always Knew", "Post Break-Up Sex" y "Bad Mood", entre otras.

Apenas pude ver un suspiro de The Raveonettes pero "Love in a Trashcan", la segunda rola de su set, fue un definitivo aliciente para quedarme un ratito durante su presentación, en la que pudimos ver al dúo todo vestido de negro mostrando su garage-rock de excelente manufactura. A mí sin embargo me llamaba el otro lado del festival, donde para esos momentos The Drums congregaba ya a una cantidad similar de seguidores (aquí ya comenzaban las decisiones difíciles, como podrán ver). Con un Jonathan Pierce enfundado en chamarra roja y listo para comandarlos, la banda se mostró segura y dispuesta a conquistar a todos mientras la gente respondió con emoción, aunque a mí, si he de ser sincera, esta agrupación no acaba de convencerme del todo.

De hecho, me fui a la mitad de su actuación para llegar a la carpa Bizco Club. Mi idea era llegar temprano para ver a Neon Indian desde buen lugar, pues iba a tener que sacrificar igualmente la mitad de su concierto para escuchar a Snow Patrol, que no se cruzaba en horarios pero seguramente iba a tener a mucha gente escuchándolos. Sin embargo, la que parecía una decisión puramente practica se transformó en otra sorpresa, pues para esos momentos los originarios de Copenague, WhoMadeWho tenían a todo el mundo brincando enloquecidos con su música. El trío no sólo tiene un ritmo jazz-rock tremendamente convencedor, además cuenta con dos vocalisas, Tomas Hoffding y Jeppe Kjellberg, llenos de carisma y ganas de divertirse.

El grupo puso a brincar a la gente con melodías como "Running Man", "The Sun" y "Every Minute Alone", en la que aprovecharon para hacer algo de surf entre el público y llenarnos de sidra. La energía de esta agrupación es tremenda y de verdad son una propuesta que merece ser escuchada con atención, especialmente en vivo.

Desafortunadamente, toda la energía que habían dejado los europeos se desvaneció con los más de 15 minutos de retraso que tuvimos que soportar para ver a Neon Indian, la agrupación de Alan Palomo. Aquí abro un paréntesis para mencionar que la puntualidad fue realmente inglesa, sin embargo, lo apretado de los horarios puso en muchos casos demasiada tensión en los artistas, y en todos aquellos que corríamos como pollos descabezados para alcanzar al menos unos minutos de las diversas propuestas musicales.

El caso de Neon Indian fue muy desafortunado pues el set arrancó lento, con la gente un poco fastidiada a pesar de los intentos de Alan de explicar que el retraso se debió a que traían muchos instrumentos y querían dar lo mejor de ellos en el escenario. Yo fui una de las que decidí retirarme luego de tan sólo dos canciones, pues Snow Patrol ya arrancaba en el escenario Capital. Y la verdad es que lo siento porque sé que cerraron con "Polish Girl", pero así es esto de los grandes festivales y de tantas bandas reunidas en un sólo lugar.

A Snow Patrol nunca los había visto en vivo y la verdad me moría de ganas. La agrupación de Gary Lightbody ya ha venido varias veces al país, tanto solos como abriendo a U2, y lo cierto es que cuentan con una tremenda base de fans en México. El grupo trajo un setlist complaciente que cubrió tracks como "Hands Open", la maravillosa "Run", "New York”, mi favorita de su más reciente trabajo"; "Shut Your Eyes", "Crack The Shutters" y "Open Your Eyes".

También estuvo "Chasing Cars", que prácticamente fue cantada por la gente mientras Gary reía y dejaba que sus fans se explayaran, una decisión que creo tuvo que ver con el hecho de que su voz no estaba en su mejor momento, como él mismo lo dijo en algún punto de la velada. Sin embargo, más allá de una que otra nota desafinada, no hubo error, pues el vocalista y su grupo le regalaron a la gente un gran atardecer y cumplieron con creces esta nueva cita con el público mexicano.

Por supuesto, yo lamenté perderme a My Morning Jacket y New Order, pero es que los horarios ya estaban muy apretados y la verdad es que caminar de un extremo al otro implicaba perderse mínimo la mitad de cada set. Honestamente, creo que hubiera sido mejor tener menos actos principales con horarios no tan apretados, pues honestamente siempre te quedas con un poco de arrepentimiento por no haber podido escuchar a grupos que sabes son de calidad garantizada.

Así, una media hora después entró en ese mismo escenario Florence and The Machine, con una Florence Welch enfundada en un vestido rojo y negro con una corona de flores como complemento. La inglesa vistió el escenario con una enorme manta y algunos gongs brillantes, además de traer a su banda de acompañamiento, la cual, hay que decirlo, no sólo tiene los elementos clásicos de una banda de rock, lo que le da un sabor muy especial a su interpretación.

Es un hecho que la cantante está viviendo el mejor momento de su carrera, pues más de la mitad de los más de 50 mil asistentes que se dieron cita en el foro estaban ahí para corear todas y cada una de sus melodías. "Cosmic Love", "What The Water Gave Me", "You've Got the Love", "Spectrum" y "Shake it Out", fueron algunas de las canciones que la Welch le regaló al público, además de numerosas palabras de agradecimiento en español e inglés, dedicatorias a personajes como Frida Kahlo, menciones del mezcal y la fiesta de la noche anterior, y hasta una carrera por la valla que dividía al público en dos bandos y que terminó cuando un suertudo asistente pudo darle una bandera mexicana decorada con el nombre de la cantante, a cambio de la cual recibió dos besos de la misma.

Personalmente me impresionó mucho el poderío en la voz de esta mujer, que a pesar de todas las percusiones no se esconde un solo momento y vuela por todos lados con una fuerza capaz de tirarte al piso. Florence es además una intérprete consumada y tiene mucho carisma, de ahí que realmente se ganó su lugar como uno de los actos imperdibles del festival. "Dog Days Are Over", con un intermedio lleno de coros por parte de los asistentes, cerró esta inmejorable actuación.

Corriendo llegamos para ver el final de New Order, banda que vino acompañada por algo de polémica, por aquello de su pelea con Peter Hook, pero con muchas ganas de pasarla bien. El grupo puso el rock con melodías como "Bizarre Love Triangle", "Blue Monday" y "Crystal", entre otras, para cerrar con "Atmosphere" y "Love Will Tear Us Apart", dos clásicos de su pasado que siempre encontrarán la manera de regresar con ellos al escenario.

Finalmente, los dos grupos de asistentes se unieron para el momento cumbre de la noche: The Black Keys, un dúo que honestamente yo no pensé que tuviera tanta acogida entre los fans mexicanos, pero que definitivamente cerró con broche de oro dos días de emociones musicales. El grupo está promocionando su magnifico El Camino desde finales del año pasado, sin embargo, esto no ha disminuido su fama, sino todo lo contrario. Que a lo largo y ancho de la explanada se escuchara a gente corear temas como "Howlin' For You", "Run Right Back" y "Gold on the Ceiling" fue muestra más que suficiente de lo mucho que los mexicanos esperábamos la visita de Dan Auerbach y Patrick Carney, quienes llegaron acompañados por cuatro músicos y una gran pantalla, con los que complementaron su tremendo rock con sabor añejo. Así, con un set de 18 canciones, el grupo se encargó de cerrar los escenarios principales de la tercera edición del Festival Corona Capital.

Balance del festival

Hay que decir que lo fuerte y lo bueno de este evento fueron las bandas, pues al igual que en años anteriores, el carisma de muchas agrupaciones y sus buenas actuaciones compensaron el sol inclemente, el frío nocturno, los grandes costos de la comida y bebida, que realmente obligan a consumir lo menos posible o llevar el cochinito completo; el sonido que en muchos casos estaba demasiado fuerte aunque no bien ecualizado y las trampas en los horarios, que creo fueron uno de los puntos débiles de la edición de este año. Es cierto que no a todos les gustan las mismas bandas, pero aquellos que como yo adoran escuchar música diferente y conocer propuestas de todo tipo, hubieran agradecido, creo, horarios un poco más relajados.

Realmente no sé si la apuesta de dos días se repetirá el año que viene, pues es un hecho que el costo excesivo obligó a mucha gente a ir a uno de los dos días o de plano a no asistir (me tocó ver revendedores afuera ofreciendo las entradas a un precio menor de su costo, algo que no es un buen indicador de la demanda de los mismos). Además, la necesidad de combinar horarios alejó todavía más los escenarios, aunque es de agradecerse que mínimo en esta ocasión pusieran iluminación en el pasillo y baños suficientes.

Creo que todavía hay cosas que considerar para los organizadores del festival aunque, siendo sinceros, de las tres ediciones, me parece que esta es la que mejor les ha quedado. ¿Ustedes qué opinan?

Foto Black Keys: Tais Cano