Crónica: Muse, espectáculo de luz y sonido en el Palacio de los Deportes de Madrid

Hace algunos días aparecían, con bastante polémica, las declaraciones de Matt Bellamy sobre la gira de The 2nd Law a la que pertenece el concierto de Muse que pudimos presenciar el pasado sábado en el Palacio de los Deportes de Madrid, sin duda uno de los eventos musicales del año en la capital de España.

Muse Palacio

Creo que será nuestra mejor gira hasta la fecha. Es como nuestra propia versión de The Wall. Hemos preparado una estructura piramidal que está llena de pantallas de vídeo y que, a lo largo del concierto, sube y baja hasta llegar en punto en el que tapa a la banda. Así que acabamos 'comidos' por la pirámide, algo muy simbólico, por supuesto y, finalmente, acabamos escapando. Va a ser una gran experiencia.

Como decía mi compañero César, sin equivocarse, el espectáculo en el escenario fue realmente bueno, pero no tuvo comparación con el de Roger Waters y su última gira presentando The Wall en directo. Como las comparaciones son odiosas, no cometeré el error del frontman de la banda y pasaré a contaros qué se pudo ver sobre el escenario.

El show, centrado claramente en la música, o al menos así debería ser, tuvo mucho de visual, en un Palacio de los Deportes que se convirtió en un espectáculo de luces y sonido que tal vez se quedaba pequeño para la banda, que ya ha tocado en estadios y los ha llenado. Esta vez no hubo acróbatas, sino la ya famosa pirámide invertida, en forma de tornado y basada en pantallas que por supuesto mostraban todo tipo de imágenes, las cuales iban cambiando su configuración según pasaban las canciones para terminar literalmente tragándose a Bellamy y compañía antes del primer bis.

Volviendo al tema del espectáculo visual vs. música, a algunos nos pareció que tal vez tal vez la banda se refugió demasiado en ese tipo de elementos, lo cual no está mal, sino todo lo contrario, pero siempre debe estar centrado en el espectáculo que es el rock, un estilo de música en el que un playback puede acabar con la reputación de un grupo de este calibre, o debería. ¿Hubo playback? Personalmente no pienso que lo hubiera, no me cabe en la cabeza, pero hubo momentos en los que así lo pareció, seguramente por la reverberación de un Palacio de Deportes que siempre da lo mejor de sí y en el que el sonido es excelente.

Lo que si hubo fue abundancia de material pregrabado, y es que tal vez era difícil exigir semejante espectáculo a los tres integrantes de la banda. Por eso se echó mano de dicho material y también se contó con un miembro adicional a los teclados.

El setlist, que podéis encontrar sobre estas líneas, estuvo cargado de los trallazos más importantes de la historia de la banda, aunque personalmente me pareció que los temas de The 2nd Law cansaron a algunos en más de un momento -especialmente pasando al ecuador del concierto, con canciones como “Liquid State” o “Follow Me”-. Se llegaron a tocar hasta 8 temas del nuevo disco, que, eso sí, sonó muy bien en directo y ya no parece una apuesta tan floja.

La banda saltaba al escenario inmediatamente después de que sonara “Unsustainable”, un tema polémico que desató el falso rumor de que el último LP de la banda sería dubstep. Personalmente es una pista que creo que tiene tirón, aunque ese dubstep que nos ofrece Muse se limite a la misma melodía repetida varias veces. Sobre el escenario gana bastante, y podemos ver uno de las piedras angulares de Muse: Pedaleo y efectos, y eso es lo que ofreció Bellamy desde el principio.

Después de un par de temas, la “Hysteria” predominaba ya entre un público que no paró de darlo todo por la banda, algo que tal vez era más patente llegando a algunas de las canciones que comenzaron a disparar la fama de los británicos. Hablo de “Plug In Baby” y “New Born”, ambos del ya clásico Origin Of Symmetry. Fue tras estos temas cuando la banda quedó en un segundo plano, tras la pirámide. El primer bis y uno de los broches de honor finalizaba con “Knights Of Cydonia”, ese gran tema que combina rock, electrónica, y una temática muy western como se escenifica en el vídeo que se lanzaba para acompañar éste sencillo de Black Holes and Revelations. Personalmente hubiera preferido este tema para terminar, aunque he de reconocer que hacerlo con “Survival” hizo que todo el estadio al unísono coreara las ya famosas letras de la canción de los pasados juegos olímpicos.

Como conclusión, y resumiendo, decir que el concierto pudo estar mucho mejor pero aun así mereció la pena, y estoy seguro de que ningún fan salió defraudado, pese a las pre-grabaciones y la mayor espectacularidad de giras anteriores. Particularmente me habría gustado un mayor entusiasmo en el sonido y la música por encima de la sorprendente pirámide invertida en forma de tornado, descartando algunos temas del último trabajo y colando algún clásico que faltó. Fueron muchas las personas que no pudieron hacerse con una entrada, y seguramente bastantes las que pagaron un mayor precio en reventa. Si estáis leyendo esta crónica seguramente hayáis estado en el concierto o conozcáis a alguien que si estuvo. ¿Qué opináis del último trabajo, del concierto, y del playback y/o reverberación que pudimos escuchar en algunos momentos del mismo?

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