Reseña: Melody’s Echo Chamber – Melody’s Echo Chamber

Es indudable que los Cocteau Twins son una referencia necesaria e ineludible en la música indie actual. Por ello, no es extraño que su espíritu ronde las composiciones de agrupaciones y proyectos nuevos como el de Melody's Echo Chamber, al que conocimos varios meses atrás como una de nuestras propuestas Under, y que apenas el pasado 25 de septiembre presentó oficialmente su álbum debut homónimo; un disco que, si bien abreva mucho de las aguas cocteautwinescas, también ofrece una personalidad única, soñadora y temas bien disfrutables.

Melody Prochet, la francesa detrás de este proyecto-agrupación, es una cara nueva en el mundo de la música pop, sin embargo, la cantante viene cargada con 12 años de experiencia como intérprete clásica. No obstante, hace algunos años se aburrió del mundo de la música culta y decidió explorar nuevas aguas, con resultados no necesariamente satisfactorios. Afortunadamente, los planetas se alinearon dos años atrás, cuando Melody conoció a Tame Impala en un tour conjunto por Europa, del que quedó la semilla de lo que posteriormente sería esta primera colaboración en forma, pues Kevin Parker, vocalista del grupo, es de hecho el responsable de la producción de este primer larga duración.

Esta es una conexión que cualquier escucha conocedor de la música de los australianos podría haber hecho sin esfuerzo, pues es indudable que mucho del amor por la psicodelia y la vibra lo-fi de Parker influyó en el resultado final de este proyecto. El álbum cuenta producción tremendamente cuidada e intencionalmente lo-fi, en la que se mezclan las suaves vocalizaciones de Prochet, quien canta con un estilo bastante personal y una voz que por momentos parece esforzarse por no interrumpir la música, conformándose con flotar por sus aguas multicolores.

Además, su interpretación ofrece por instantes un guiño a las intenciones de Liz Fraser pues, aunque sus letras no llegan a ser tan inteligibles como las de la escocesa, sí logran ocultarse por momentos detrás de la detallada instrumentación, llena de capas psicodélicas y torbellinos sonoros. Todo esto se conjunta en un sonido psico-pop-rock de vocales ligeras y miles de efectos que se cuela suavemente por tu oído y directo a tu cerebro, obligándote a poner atención como si de un nuevo culto se tratara.

El álbum está dividido en dos partes: la primera un poco más tradicional de melodías pop-rock y la segunda mucho más experimental pero con no tan buenos resultados. El álbum arranca con "I Follow You", una melodía pop de influencias sesenteras en la que Melody apenas cambia el tono de su voz para seguir la música, dándole al track un aire inocente y amable que conquista de inmediato. Al final, un solo de guitarra rompe con el ritmo, añadiéndole más interés a la canción.

"Crystallized", que ya habíamos escuchado en un sencillo previo, trabaja con acordes extravagantes y repetitivos acompañados de mucha saturación, mientras que una batería marcial y numerosos efectos a la Parker definen el ritmo de "You Won't Be Missing That", canción que por su construcción sonora, llevada más por los efectos que por los instrumentos, es de las que más recuerdan al sonido base de Tame Impala.

En "Some Time Alone Alone", Melody y su productor abandonan un poco la electrónica para abrazar un rock-pop lleno de guitarrazos y potente batería que también rinde tributo al más reciente trabajo discográfico de la agrupación, aunque quizá desde una perspectiva mucho más femenina.

Si bien la cantante ha declarado su preferencia por el idioma inglés a la hora de cantar, para este álbum decidió incluir un par de canciones en su idioma natal: "Bisou Magique" y "Quand Vas Tu Rentrer". Y pese a que ninguna de las dos se separa demasiado de lo que la intérprete ofrece en el resto de la entrega, si tienen ciertas características que las apartan de sus compañeras. La primera es que ambas parecen moverse en un espectro más grave, pues incluso las vocalizaciones de la cantante se notan menos etéreas y más definidas. La otra es que ambas tienen un halo avant-garde que recuerdan tanto a Serge Gainsbourg como a Stereolab, al ser semi-baladas modositas construidas en su totalidad con sintetizadores.

Así, continuamos con "Mount Hopeless", melodía con la que comienza la parte más experimental del proyecto. Y es que, tanto en esta canción como en "Is That What You Said", la Prochet utiliza con gran libertad efectos, sintetizadores y máquinas, dejando que sus sonidos fluyan en un torrente sonoro interesante pero a veces un poco cansado que parece no llegar a ningún lado. Lo mismo ocurre con "Snowcapped Andes Crash" y "Be Proud of Your Kids", en la que Melody abre con una grabación infantil con la que desafía cualquier intento de encasillar su música dentro del género pop, ofreciéndonos más bien un paisaje psicodélico que parece llevarte al final de una película llena de minifaldas fosforescentes, bailarines a gogó y el lounge de Esquivel.

Así cierra este primer trabajo que, como ya dijimos, contiene una primera parte más estructurada y una segunda más libre y por momentos, siendo sinceros, decepcionante, pues no logra mantener el interés hasta el final. Esto no significa por supuesto que no sea un álbum que valga la pena, pues la cuidadosa producción, la propuesta sonora única y bizarra de Melody y la concienzuda colaboración de Parker hacen de este un muy interesante esfuerzo.

Según Melody Prochet, su idea era regalarnos un sonido que "lo tuviera una textura lo mismo alucinada que colorida, intrigante y crujiente", y la verdad es que el resultado no está muy alejado de esta descripción. Melody's Echo Chamber es ciertamente un disco perfecto para un viaje cinematográfico por las estrellas, los papelitos multicolores de un caleidoscopio y la playa envuelta en lentes de colores. Es colorido, etéreo, bello y delicado. También cuenta con toda la experiencia de Parker, un productor que afortunadamente no tiene miedo de destruir para construir ni de cocinar con miles de capas sonoras, pues sabe como combinarlas a la perfección.

7.8/10

Tiene momentos flacos y quizá una segunda parte no tan interesante, pero lo que es un hecho es que este disco es una entrega inteligente y cautivadora. Para mí, el sonido de Melody's Echo Chamber es un animal mitológico con cabeza de Cocteau Twins, cuerpo de Stereolab, corazón de Beach House y brazos de Tame Impala. ¿Suena bien? Pues lo que van a escuchar está todavía mejor.

Fecha de lanzamiento: 25/09/2012
Discográfica: Fat Possum Records
Compra el disco: en la tienda de su disquera.
Tres canciones destacadas: "I Follow You", "Some Time Alone Alone" y " "Quand Vas Tu Rentrer"