Canciones alucinógenas: las drogas como inspiración musical

Hace unos días, viendo un capítulo de Los Soprano, volví a escuchar “The White Rabbit” de Jefferson Airplane, una canción por la que siento especial debilidad. Para quien no haya visto nunca la serie, en esta escena Tony Soprano, el protagonista, empieza a tomar Prozac, y de fondo escuchamos los hipnóticos acordes de una canción que se ha convertido en un símbolo del consumo de drogas. Se podría hacer un enorme listado de todas las obras audiovisuales donde aparece el tema de Jefferson Airplane: desde Platoon de Oliver Stone, hasta Los Simpsons, pasando por Miedo y Asco en Las Vegas, C.R.A.Z.Y. o The Game.

The Beatles

Y es que las drogas han tenido un papel fundamental como fuente de inspiración de grandes músicos y bandas, especialmente en los años 60, con el florecimiento del rock psicodélico. Aunque después, en muchos casos, estas mismas drogas han sido también la causa directa de muchas tristes y prematuras muertes: caso de Jimi Hendrix, Janis Joplin o recientemente Amy Winehouse. Con “White Rabbit” como punto de partida, pensé en qué otras grandes canciones hablan directamente sobre el consumo de estupefacientes. Como digo, la lista podría ser casi infinita, pero estas son solo algunas de cierta importancia. Todo esto, dejando bien claro, que este artículo no intenta hacer apología del consumo de ningún tipo de sustancia.

“White Rabbit” de Jefferson Airplane

Pocos temas existen con una atracción onírica tan fuerte como la que ejerce la voz de Slick Grace en este caso. La canción alucinógena por excelencia hace referencia directa al cuento “infantil” de Lewis Carroll: Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, una fábula a la que siempre se le ha atribuido una doble lectura por las alucinaciones que vivía su protagonista y la fama de Carroll como consumidor habitual de opio. Las distorsiones y los psicodélicos acordes de guitarra nos introducen en una atmósfera mágica, mientras la letra nos relata los paralelismos que encontraban entre tomar LSD y vivir dentro del país donde las setas encogen o agigantan a la gente.

“Lucy in the Sky with Diamonds” de The Beatles

Mucha gente lo considera una leyenda o una mera casualidad, pero a pesar de que The Beatles nunca lo reconocieron, siempre pareció muy sospechoso que las siglas de esta canción fueran: LSD. La canción, escrita por John Lennon en 1967, está supuestamente inspirada en un dibujo que hizo su hijo sobre una de sus compañeras de clase. Los más malpensados prefieren interpretar estas imágenes surrealistas como una viaje psicodélico por un mundo mágico, donde espera “la chica con los ojos de caleidoscopio”. La canción forma parte del disco más psicodélico de la banda: el Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, calificado por muchos críticos como su obra maestra.

“Comfortably Numb” de Pink Floyd

Cuando hablamos de rock psicodélico no nos podemos olvidar de Pink Floyd. Syd Barrett fue el fundador de una de las bandas más trascendentales en la historia de la música, pero fue sustituido por David Gilmour cuando su adicción a las drogas comenzó a provocarle problemas mentales. La relación del grupo con las drogas es más que evidente. Esta canción no solo tiene uno de los mejores riffs que yo he escuchado nunca, sino que además habla del estado de alienación profundo en el que se encuentra el hombre y de cómo hay posibilidades de evasión y de paz espiritual.

“Eight Miles High” de The Byrds

Este trío de músicos también vivió en sus propias carnes todo el apogeo de las drogas alucinógenas. Con esta canción entraron con fuerza en todas las listas musicales, aunque en varios países fueron acusados de promover con ella el consumo de sustancias prohibidas. Aunque ellos lo negaron en su momento, más tarde tuvieron que reconocer que aunque supuestamente trataba de un viaje en avión, por supuesto que era una canción sobre drogas. Disfrutemos de la guitarra de doce cuerdas de Roger McGuinn.

“Sweet Leaf” de Black Sabbath

No creo que vaya a abrirle a nadie los ojos comentando que Ozzy Ousborne tuvo un pasado totalmente caótico por culpa de su adicción al alcohol y a las drogas. Su excentricidades llegaron hasta tal punto que incluso llegó a decapitar a bocados a un murciélago vivo sobre el escenario. Pero además, este personaje formó Black Sabbath, la banda precursora del heavy metal. “Sweet Leaf” hace referencia al cannabis y en el inicio de la canción, podemos escuchar un loop de la tos del guitarrista Tony lommi.

Frank Zappa

El rock de los años 60 vivió bajo los efectos de las drogas alucinógenas y dejó para la historia algunas de las bandas más grandes que se recuerdan. Pero no todos los artistas hicieron uso de estas sustancias: Frank Zappa es otro de los músicos más geniales y carismáticos que nos dejó este periodo, se lo ganó gracias a su música sinfónica e irreverente y a su compromiso político. Zappa, a pesar de lo que se pueda pensar, siempre fue muy crítico con las drogas y con el movimiento hippie. Pensaba que la mentalidad de ese movimiento buscaba únicamente evadirse, su concepto de libertad estaba vacío y no era reivindicativo. Además, para él las drogas idiotizaban en lugar de estimular la creatividad. Como despedida os dejo con los dedos mágicos del guitarrista con el bigote más ilustre.


¿Qué otras canciones alucinógenas nos proponéis?