Festival Indio Emergente Puebla 2012: el frío nos hizo los mandados, parte 1

Tres carteles, tres ciudades, tres días de mucha actividad. Esta era la premisa del Festival Indio Emergente en su primer edición, inspirada por las peticiones y deseos de todos aquellos que por años han querido que los conciertos y festivales no sólo se lleven a cabo en la capital del país y ciudades grandes como Guadalajara y Monterrey, sino en otros puntos del resto de la vasta geografía mexicana. Así, el deseo se cumplió este fin de semana en Guadalajara, Querétaro y Puebla, con tres fechas simultáneas y un gran cartel. A nosotros nos tocó estar en Cholula, Puebla, lugar que entre pirámides e iglesias nos recibió con frío, pero mucha música, los pasados 23, 24 y 25 de noviembre.

Lo primero que voy a decir es que ahora entiendo un poco mejor la batalla que es para la gente de otros estados el asistir a conciertos en la capital. No tanto por las horas de viaje, sino por la guerra que fue llegar a Cholula teniendo que aterrizar en una congestionada Puebla un viernes por la noche. Además, y como buena foránea (y una persona muy mala para ubicarse), me costó un par de horas encontrar el Jardín Las Palmas, lugar elegido para hospedar los tres días de conciertos.

A mi llegada, lo que me sorprendió fue la poca cantidad de gente reunida en el jardín, con todo y que desde afuera parecía lo contrario, pues muchos estaban apiñados alrededor de los carritos de comida o los puestos de cerveza. Adentro, la pequeña multitud también estaba dividida entre los que dibujaban camisetas (el festival ofreció un puesto de diseño donde podías crear tu propia prenda), los suertudos del salón VIP y los que pegaditos a la valla esperaban la continuación del primer día de actividades.

El que no hubiera tanta gente yo lo atribuí al frío y a que era viernes, con todo y que el taxista que me llevó de Puebla a Cholula aseguraba que era el día en el que todos los bares estaban llenos. Ahora, esto no significa que faltara ambiente, pues muchos se veían dispuestos a pasar un buen viernes con todo y el tremendo frío que hizo esa noche. Me perdí a Ana Tijoux y Pato Watson (aunque el segundo amenizó algunos intermedios), pero llegué justo a tiempo para disfrutar de una gran sorpresa: Band of Skulls.

Los ingleses estaban debutando esa noche en México y se veían contentos, aunque no hablaron mucho. En vez de eso, se dedicaron a recetarnos una buena hora de su rock de vieja escuela inspirado por el blues y el garage, poniendo especial atención a su más reciente producción, Sweet Sour, editada a principios de este año. Fue precisamente con el tema que abre y da título a este trabajo con el que la agrupación arrancó su set de rock prendido y bien ecualizado.

El trío nos puso a bailar con melodías de este disco como "Bruises", "You're Not Pretty But You Got it Goin'On" y "The Devil Takes Care of His Own", además de clásicos como "I Know What I Am", "Patterns", "Light of the Morning" y "Death By Dimonds and Pearls". La calidad de la interpretación de estos tres logró que la gente se fuera involucrando más en su set conforme avanzaban los minutos, de manera que todos terminamos moviendo la cabeza al ritmo de cada una de las melodías, con todo y que obviamente muchos no estuvieran necesariamente familiarizados con su propuesta.

Matt Hayward comenzó el encore agradeciendo a la gente su apoyo para hacer de este un gran primer show en el país mientras nosotros, o al menos eso espero, nos quedábamos con la firme intención de darle una nueva y buena revisada a su catálogo. Un breve intermedio para cambiar los instrumentos, ajustar luces y buscar un café que calentara los huesos nos llevó a lo que sería el platillo principal de la noche: Passion Pit.

El quinteto originario de Massachusetts apenas tiene dos discos, pero su carrera levantó en grande con el primero, así que no es casualidad que fueran elegidos para cerrar este cartel. Al igual que los Skulls, el quinteto no utilizó gran escenografía o muchos añadidos, conformándose con regalarnos un bonito set de luces y teniendo como fondo la iglesia de la Virgen de los Remedios. Si bien la banda ofreció un set contundente, siento que su música pop electrónica llamaba mucho más al baile en antro o la plática sabrosa que a mirar el escenario. Digo esto porque me tocó ver a mucha gente utilizando al grupo como música de fondo para platicar con sus cuates o bailar de espaldas al escenario, en lugar de poner su atención total en la agrupación.

Además, el conjunto no logró conservar la emoción en su hora y media de presentación, pues hubo momentos en los que sí se notó un bajón en la energía, especialmente durante la segunda parte de su actuación. No obstante, la banda se recuperó como los grandes y consiguió poner a bailar a la mayoría al final de su set, dedicado en su mayor parte a su más reciente larga duración, Gossamer.

Coincidencia o no, al igual que Band of Skulls el grupo también arrancó con el tema que abre su nueva placa "Take A Walk", para luego regalarnos melodías como "The Reeling", "To Kingdom Come", "It's Not My Fault", la fantástica "Carried Away", "Let Your Love Grow Tall", "Fold in Your Hands" y la muy aplaudida "I'll Be Alright", en la que hasta tuvimos papelitos y serpentinas cortesía de dos cañones colocados a los lados del escenario.

El grupo salió un momento del tablado para regresar bajo el clamor popular con dos melodías y cerrar la primera noche con "Little Secrets", que ya de plano puso a todo el mundo a cantar. Repito que hubo momentos en los que el público se cayó un poquito, sin embargo, la energía de este grupo es innegable, al igual que su gran capacidad para acompañar de manera perfecta a su líder, Michael Angelakos, que demostró de manera clara lo que debe de tener un buen vocalista.

24 DE NOVIEMBRE

Si el primer día fue dedicado a la fiesta y el rock, el segundo fue todo para las mujeres de grandes voces y mucha actitud. No obstante, la noche arrancó con Andre VII, quien se dedicó sin muchos aspavientos a musicalizar la primera noche de la velada con algunos éxitos antreros.

La respuesta de la gente a su actuación fue tibia, con todo y que había un poco más de gente que el día anterior. Claro que al final sí sirvió para calentar los cuerpos mientras daban las 8 y media de la noche, cuando sin decir agua va salió Anni B Sweet, acompañada de su banda, para arrancar su concierto.

Una chica pequeñita, una voz dulce pero potente y una banda bien engranada sirvieron para que la presentación de una hora se fuera como agua de río dulce. Anni se dio tiempo además para preguntarnos cómo estábamos y hacer referencia al frío que nos helaba los huesos, lo que puso más intimidad a la noche. El set estuvo por supuesto dedicado a Oh, Monsters!, su producción más reciente inspirada por los demonios interiores y los cambios en su vida luego de saltar a la fama en 2009.

Escuchamos temas de este disco como "At Home", "Getting Older", "Remember Today", que según nos contó fue inspirada por un sueño que tuvo, en el que aparecía una mujer que la dejó pensando hasta el despertar del día siguiente. Ahí también estuvieron "Lalala", "Tumbado en mi moqueta azul" y "Shiny Days" para demostrar que, ya sea con banda o sola con guitarra acústica, esta española es una voz que hay que escuchar. Anni cerró precisamente con este sencillo de 2012 y un poco de teatralidad, consiguiendo que se nos olvidaran el frío y los problemas. A ella le encantó Puebla, según dijo, y a nosotros nos encantó ella, así sin más.

Otro nuevo cambio de instrumentos nos trajo a la segunda princesa de la noche: Kate Nash. La inglesa es muy joven pero también un ejemplo claro de que la experiencia no siempre viene con los años. A sus 25 años la Nash es dueña absoluta del escenario, y así lo demostró desde su llegada al mismo enfundada en un abrigo blanco y negro y bufanda de calaveritas. La cantante y su banda, compuesta por puras mujeres, eran definitivamente uno de los actos más esperados de la noche, pues la gente comenzó a apiñarse a lo largo de la barra desde el inicio de su presentación para sentirse más cerca de la intérprete, un deseo que de hecho se cumpliría para algunos conforme avanzó la noche.

...Continuará...