Primavera Club dice adiós a España

Este verano, el mundo de la música y toda la industria cultural en España recibió un varapalo enorme después de que se aprobara la subida del IVA en trece puntos. Las entradas para teatros, cines, espectáculos y conciertos pasaron de tener un gravamen del 8% al 21%. Una noticia que afecta y afectará al precio final de conciertos y de los grandes festivales que se celebren en territorio español. Además, se están haciendo pocos esfuerzos para retener la cultura dentro de nuestras fronteras. El último caso lo acabamos de conocer: el Primera Club, después de encontrarse con continuas trabas durante los últimos meses, ha confirmado que se trasladará a Burdeos y Guimarães en su edición de 2013.

primavera club

El Primavera Club arrancó de manera simultánea en Barcelona y Madrid durante los días 6, 7 y 8 de diciembre, con un cartel donde destacaban nombres como Swans, The Vaccines, Mark Lanegan, Ariel Pink's Haunted Graffiti o Los Planetas, que cerraron anoche la edición de Madrid. Los conciertos han venido acompañados por un ciclo de conferencias donde programadores, discrográficas y músicos han analizado la complicada crisis del sector y de la música en directo en las dos ciudades más grandes del país. Este análisis de las dificultades actuales y la búsqueda de responsabilidades políticas tiene mucho que ver con los problemas que se ha encontrado el Primavera Club.

En Madrid y Barcelona los organizadores han tenido que hacer frente a muchas trabas para ubicar las actuaciones de los artistas. La ciudad condal tuvo que recolocar los conciertos después de quedarse sin el Mercat de les Flors y la Sala Apolo. En Madrid, 72 horas antes de que diera comienzo el festival, el Ayuntamiento redujo de 800 a 100 personas el aforo de una de las salas del Matadero. Todos estos contratiempos no sentaron demasiado bien a la organización, que para reducir la afluencia de público, tuvo que dar la opción de devolver la entrada o el abono a todos aquellos que no quisieran asistir al festival.

Todas estas desavenencias han provocado que la cita deje de celebrarse en España y que, a partir del año que viene, el Primavera Club se mantenga en la ciudad de Guimarães y se traslade a Francia, concretamente a Burdeos. Gabi Ruíz, el director del festival, ya publicó durante el mes de octubre un comunicado sobre las dificultades que les estaba causando la anunciada subida del IVA.

Ayer me dieron otra muy mala noticia de índole económica. Como sabéis de sobra el sector de la industria cultural vive unos momentos muy difíciles después de la subida del IVA de las entradas del 8% al 21% desde el 1 de septiembre. Muchas empresas van a desaparecer y una cantidad importante de artistas dejará de pasar por nuestro país. Es muy difícil que un empresario pueda sobrevivir si le quitas de un año para otro el 13% de su facturación, ya que al no poder repercutir ese IVA en el ticket (la gente no puede pagarlo) está asumiendo ese coste extra. Por ejemplo, en este momento el abono del PS cuesta 145 euros. Pues así, de saque, entre el IVA y SGAE hemos de descontar el 31%, o sea 37,15 euros. Esto es una auténtica barbaridad que hace prácticamente inviable este negocio.

Esto está muy jodido, señores. Nosotros tenemos la suerte de estar muy saneados y en un momento de privilegio. Pero este año no vamos a repercutir el IVA y perderemos ese 13% (no podemos subir aún más el precio del abono, de lo planeado es bajar el tipo medio). Aguantaremos este año y veremos cómo se presenta el futuro. Pero nadie monta un negocio para palmar pasta y os aseguro que ningún empresario de este sector tiene un margen de beneficio del 13%.

En el propio blog oficial del Primavera publicaron un post hace un par de días alabando la actitud de Portugal, y de la ciudad de Guimarães en especial, con respecto a la industria cultural. La portuguesa es para los organizadores el ejemplo perfecto de una "ciudad feliz de su condición de ciudad cultural". Es evidente que la línea editorial de este tipo de festivales concuerda totalmente con el manifiesto La cultura no es un lujo, una plataforma formada por 45 medios musicales que intentan mostrar su total solidaridad con todos los compañeros que viven del y para el mundo de la música.

Todo esto no hace más que confirmar la asfixia que están provocando estas medidas recaudatorias en una industria que, ya antes de la crisis, no tenía una salud precisamente de hierro. En el caso del Primavera club se han juntando la subida del IVA - que también afecta a la comida y a la bebida-, la pérdida de algún cabeza de cartel y las nuevas restricciones de aforo después del trágico accidente del Madrid Arena; pero no son más que los síntomas de la enfermedad que puede acabar con muchos de los festivales que a día de hoy se celebran en España. Como ya hemos dicho anteriormente en Cuchara Sónica, la solución para salvar un sector en el que gastan dinero 17 millones de españoles y 27 millones de turistas extranjeros no pasa solo por exprimirlo y sacarle el máximo rendimiento, también hay que invertir y salvaguardar la cultura. Si esto no ocurre, seremos los ciudadanos y las próximas generaciones las que más lo suframos.