Top 10: Kings of Convenience

En esta sección hemos cubierto sobre todo a artistas con trayectorias muy largas. Aunque en realidad ese no es el criterio que tenemos para elegirlos pero, si así fuera, de cualquier forma nuestros protagonistas de hoy tiene trece años de carrera a sus espaldas. El asunto es que los Kings of Convenience han sido especialmente parcos a la hora de lanzar producciones, de ahí que a algunos les podría parecer que tienen una trayectoria relativamente corta.

No obstante, además de ser una de las bandas más bonitas e interesantes de Noruega, el dúo ha trabajado cuidadosamente cada una de sus entregas, de manera que hay mucha tela de donde cortar a la hora de hacer un conteo con sus temas más interesantes. Por supuesto, el asunto se dificulta si uno es fan de la agrupación (y que no les quede ninguna duda, esta es mi banda favorita), pero traté de elegir con justicia las canciones que me parecen más interesantes, las más bellas, aquellas que representan mejor su sonido y sí, las más escuchadas. Así que los invito a hacer conmigo un paseo por la vida discográfica de este gran dúo.

1. "I Don't Know What I Can Save You From"

Una de las características de la música de Kings of Convenience son los acordes bien logrados de la guitarra acústica, su inseparable compañera. Y yo creo que no hay mejor ejemplo que este sencillo de 1999, publicado tanto en los 7" de edición limitada de ese año, como en su primer álbum editado por Kindercore Records, y en el que podríamos señalar como su "primer álbum oficial", Quiet is The New Loud. No sólo es que la banda pudo hacer un tema pop bien alegre con básicamente un par de guitarras, además está el violín en la segunda parte y una letra con la que es muy fácil identificarse si nos imaginamos cómo sería un encuentro con alguien del pasado. Lo pegajoso de la melodía queda comprobado en el hecho de que esta canción es quizá una de las pocas del dúo que ha logrado permanecer en la programación radial desde su lanzamiento en 2001.

2. "Days I Had With You"

Aunque esta canción fue incluida en sus dos primeros lanzamientos de edición limitada, ya no alcanzó el corte de caja para el primer álbum oficial. Quizá porque es un poco más simple en cuanto arreglos, al menos si la comparamos con el resto de los temas que sí entraron en Quiet is the New Loud. Por si fuera poco, la agrupación la ha tocado poquísimas veces en concierto. Pero no importa. No sólo incluye una especie de solo de guitarra acústica en su segunda parte, es además un claro ejemplo de la capacidad de Erlend Oye y Eirik Glambek-Boe para construir mucho con poco. Ocupando sólo dos guitarras y sus voces, los noruegos pudieron crear, en apenas dos minutos y medio, una melodía alegre y saltarina, un perfecto tema pop sin ninguna de las características que normalmente se asocian con este género. Es una lástima que haya quedado relegada en el cajón de los primeros intentos, porque para mí es una de las mejores que ha compuesto este par.

3. "Gold for the Price of Silver"

Este tema apareció originalmente en una compilación del sello Tellé (el mismo que editó los primeros 7" de la agrupación), y después fue editada como lado B de uno de los sencillos en CD de "Toxic Girl". Finalmente, apareció en su versión remix en Versus. Lo curioso es que esta es una de las pocas melodías compuestas por la banda en colaboración con alguien más. En este caso fue DJ Erot, el nombre musical de Tore Andreas Krkoknes, quien desafortunadamente murió poco antes de que la agrupación editara su álbum de remixes. Eirik ha dicho que, de no haber sido por esta desafortunada pérdida, él hubiera seguido trabajando con este músico. Y la verdad es que después de escuchar esta canción no queda más que darle la razón. Además de tener una letra mucho más directa, especialmente si la comparamos con las composiciones más recientes de la agrupación, este tema posee un ritmo muy de bossa-nova (influencia que ha crecido en sus lanzamientos subsecuentes) en su versión normal y muy a la Barry White en su versión remix. Ambas son para enamorarse (o enamorar, como lo prefieran).

4. "Know How"

Hablando de influencias bossa-nova, qué mejor que presentar este tema editado en su segundo larga duración, Riot on An Empty Street, un álbum que vio a la agrupación dejar la melancolía de sus primeras composiciones para abrazar influencias pop más apegadas a los deseos de Erlend Oye, quien entre el primer y el segundo álbum de la banda se dedicó a poner a bailar a la gente con sus presentaciones como DJ y su álbum solista. En este caso, el grupo hace uso de su mejor guitarra para construir una melodía rítmica, amable y veraniega, que luce además la voz de Leslie Feist en su última parte. Personalmente considero que este tema es uno de los mejores de ese disco.

5. "Until You Understand"

Esta melodía del año 2000 no ha aparecido en ninguna grabación formal, la única que tenemos es aquella que formó parte de Playing Live in a Room, un EP de edición limitada editado en Francia y grabado, como su nombre lo indica, en vivo en una habitación. La canción fue, hasta el inicio de la gira de promoción de Declaration of Dependence, la encargada de abrir de manera magnifica los conciertos del grupo. En ella no sólo podemos confirmar la capacidad de la banda para crear melodías gentiles y delicadas, además muestra lo bien que se llevan las voces de Eirik y Erlend, pues la mayor parte del tema es interpretado a dos voces.

6. "Parallel Lines"

De este tema existen dos versiones: una, la oficial, cerraba de manera soberbia Quiet is The New Loud; la segunda nos quebraba la voz a la mitad de su trabajo de 1999. Aunque la letra no es sólo de los músicos, creo que es un buen ejemplo de su capacidad para componer baladas sin esfuerzo aparente, y de lograr música introspectiva y entrañable pero no aburrida. La melodía contiene delicados acordes de piano y una interpretación triste y rompe-corazones que habla de dos personas que, como líneas paralelas, nunca se encontrarán en el camino; además posee uno de los intermedios más bellos que haya construido nunca este dúo.

7. "Renegade"

Mi favorita de Declaration of Dependence. Grácil, pegajosa en su fragilidad, intensa, pulsante y emotiva, esta melodía es, indudablemente, una de las estrellas de esta producción. También nos ayuda a entender que el grupo posee una gran facilidad para componer letras que parten de ideas muy simples pero tienen gemas escondidas por todos lados.

8. "Toxic Girl"

Quizá lo más cercano a un sencillo radial que le escucharemos jamás a esta agrupación. Con un ritmo más movido de lo habitual y una letra que habla de esas malas personas o relaciones en las que la gente siempre acaba metiéndose sin razón, este tema despuntó como uno de los sencillos más importantes de su primer trabajo oficial, y como una de las consentidas en las presentaciones en vivo de la banda. Los Kings of Convenience son los reyes del folk, pero también pueden hacer pop de la mejor calidad. La mejor muestra es este botón de tres minutos.

9. "Misread"

El primer sencillo de su segunda producción, que los colocó como auténticos reyes del pop en Italia. Sí, Italia. Quién sabe porqué, pero esta melodía caló hondo en la gente de ese país y puso al par en las listas radiales de moda del verano, consiguiéndoles hasta algunos números 1 en ventas. Aquí la banda le deja paso libre al piano y las cuerdas para crear un tema mucho más instrumentado y movido pero con una letra bastante pensante, que supuestamente fue inspirada por las diferencias de carácter de Eirik y Erlend.

10. " I'd Rather Dance With You"

Muy a mi pesar tendré que decir que este es innegablemente el tema más famoso, querido y reconocido de Kings of Convenience aunque, curiosamente, es el que menos ayudaría a definir el sonido de la agrupación. "I Rather Dance..." fue inspirado por las ganas de Erlend de dedicarse al baile y hacer melodías que, como bien dice la canción, permitieran mover el esqueleto en lugar de concentrarse en la plática o en cualquier otra actividad. También parte de sus deseos de hacer temas pop más instrumentados para este álbum, a diferencia del minimalismo que ocuparon en su primera producción. Por si fuera poco, el video de la canción mostraba las habilidades para el baile de Erlend e incluía una historia chistosa y divertida. En suma, todo esto ayudó a crear la receta perfecta para un hit radial. Hasta el piano suena alegre en esta ocasión, una alegría que se contagia en sus presentaciones en vivo, pues de hecho fue con esta melodía con la que la banda inició la costumbre de incorporar una segunda parte con más instrumentos y más aplausos en sus conciertos, algo impensable en sus primeros años. No importa lo que digan, es difícil escribir un tema pop de esos que ganan millones. Los Kings demostraron, con esta canción, que saben lo que hacen en ese rubro, aunque no hayan ganado ni ganarán millones, eso sí.