Las canciones más icónicas de David Bowie

“Where Are We Now?”, se pregunta David Bowie en el sencillo que acaba de presentar como adelanto a su nuevo disco, The Next Day, que verá la luz el 11 de marzo. Pasaron 10 años desde la salida de Reality en 2003. Desde 2006 no se presentaba en vivo, y parecía no tener interés –hasta rechazó la invitación de Danny Boyle para formar parte de la ceremonia de los Juegos Olímpicos-, y diez años de descanso para un artista que se pasó toda la vida editando discos es mucho tiempo. Lo primero que se nos ocurre: ¡suena como la etapa de Berlín! ¡Participa Tony Visconti! Sólo podemos esperar lo mejor. Para ir palpitando, tenemos que admitir que nos pusimos a repasar toda la discografía del Duque Blanco.

Canciones de David Bowie hay muchas, y si nos piden elegir un top 10 la pasaríamos muy mal teniendo que descartar algunos temazos por cuestiones de espacio. Este artista británico tiene canciones excelentes, pocos solistas o bandas han logrado  editar material de la calidad del de Bowie, y reinventarse de la misma forma. Pero algunas de estas canciones también han pasado a otro plano, se han convertido en la voz de una generación, en un ícono sonoro para muchas personas. Y esto prácticamente nos ha obligado a armar una lista con las diez canciones icónicas de David Bowie –y sí, también nos costó muchísimo armar esta selección-. Aquí se las dejamos mientras tratamos de lidiar con la enorme ansiedad que nos genera The Next Day.

Las canciones más icónicas de David Bowie - Cuchara Sónica by César Muela on Grooveshark

"Life on Mars?"

El cuarto disco de estudio de Bowie, Hunky Dory, fue editado en 1971 y sería el comienzo de una relación laboral de una década con los estudios RCA. Pero también es importante por otros motivos. Sería la primera vez que Bowie se alejase de Visconti, que ya no oficiaría como productor, y también marca la aparición de las Spiders from Mars, la banda de músicos que lo acompañaría durante un buen tiempo más. Ken Scott, también icónico de esta parte de la carrera del Duque, debutó como productor en un disco en el que además se encuentran canciones legendarias como “Changes” –que nos costó mucho no incluir en esta lista- y “Queen Bitch”. Sin más, es uno de los grandes discos de Bowie, donde se empieza a apreciar la madurez del cantante.

“Life On Mars?” es la cuarta canción del lado A de este disco, y tiene también una historia interesante. A fines de la década del ’60, Bowie escribió una canción basada en “Comme d’habitude”, una composición francesa, pero nunca llegó a lanzarla. Porque Paul Anka compró los derechos de esa misma canción y la transformó en “My Way”, popularizada por Frank Sinatra. Derrotado, y enojado, Bowie escribió una parodia del tema de Frank, y la burla terminó convirtiéndose en una genialidad. Pianos suaves que acompañan la voz de Bowie mientras alcanza crescendos y alaridos, con una temática surrealista e incomprensible, aunque el Duque afirmó que se trata de las reacciones de una joven ante los bombardeos mediáticos. Una temática que nunca muere, obviamente.

"Ashes to Ashes"

En 1980, Bowie terminó su contrato con RCA con el disco Scary Monsters (and Super Creeps). Pero también se trató del primer disco después de la trilogía de Berlín, de la cual hablaremos en algunas líneas. Después de tener poco éxito comercial con esos discos, curiosamente, más aclamados por la crítica por su calidad artística, Bowie volvía al ruedo con este disco, en el cual Visconti volvía al rol de productor junto al mismo cantante. En Scary Monsters (and Super Creeps), los dos juegan con las texturas sonoras como nunca antes, y uno de los mejores ejemplos es “Ashes to Ashes”.

Volviendo a la temática espacial de Major Tom, un astronauta ficcional que cobró vida en Space Oddity, pero sin ahondar demasiado en ello, “Ashes to Ashes” es una canción exuberante, construida alrededor de las melodías de sintetizador de Chuck Hammer, y en la que Bowie examina su vida después de un profundo abuso de estupefacientes. Se acerca a “Ashes to Ashes” como si estuviese componiendo una canción infantil antes de mandar a los niños a dormir. Pero también es capaz de incluir melodías espeluznantes, como las que se asoman entre los coros en forma de sintetizador enviado desde el futuro.

"Starman"

Cuando hablamos de Bowie es posible que también pensemos en Ziggy Stardust. El personaje ficcional inventado por Bowie hizo su entrada en este mundo en 1972, con la salida de The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars. En los últimos años de la existencia de la humanidad en el planeta tierra, Ziggy, un rockero alien, llega para entregar un mensaje esperanzador. Pero sus excesos terminan inspirando otras cosas en sus seguidores, y serán lo que al final del día representen su caída. Bowie comenzó a trabajar en este disco apenas poco tiempo después de la salida de Hunky Dory, y sin dudas es uno de sus trabajos seminales, que marcaría su carrera para siempre. Pero nos movemos al tema que nos compete.

“Starman” es la cuarta canción del lado A de Ziggy Stardust, y también fue lanzada como sencillo ese mismo año. El Starman al que se refiere la canción es quien envía a Ziggy a la Tierra como el encargado a difundir su mensaje. La canción está pensada como una herramienta de difusión para encontrar la salvación a través de este misterioso ser cósmico. Y no podemos negar que la canción tiene una cierta vibra cósmica, una magia suprema que alcanza su pico cuando Bowie exclama, en el estribillo, “there’s a Starman, waiting in the sky, he’d like to come and meet us, but he thinks he’s blow our minds”. Simplemente excelente.

"Heroes"

Otro clásico de Bowie es “Heroes”, el segundo disco de la trilogía de Berlín, donde el cantante y Brian Eno, junto con Tony Visconti, avanzan más profundamente sobre el concepto de Low. En Berlin, enfrentado con la Guerra Fría, Bowie intenta comprender este mundo donde hay un este y un oeste, completamente diferenciados, polos que se alejan. También coquetea con el krautrock en algunas oportunidades. La canción que le da nombre al disco fue co-escrita por Eno, y comienza con  guitarras increíbles y el toque atmosférico volador que solamente puede provenir de algo producido por Eno.

La historia de la canción gira alrededor de dos amantes acompañados por música épica, que recuerda a las técnicas de producción de Phil Spector por la grandeza y la elegancia. En fin, una melodía completamente heroica, para un tema igual. De todas las canciones que componen la trilogía de Berlín, “Heroes” es una de las más populares, y con el correr del tiempo se ha convertido en un verdadero himno pop.

"Ziggy Stardust"

La canción que le da nombre al personaje más famoso craneado por Bowie es “Ziggy Stardust”, también perteneciente a su disco de 1972. Uno de los discos más ambiciosos de David Bowie es también uno de sus mejores, y no sorprende para nada que sea recordado por esta joya. Por eso, “Ziggy Stardust” no puede faltar en una lista con sus canciones más icónicas. Una biografía sobre este artista enigmático, mesías del cosmos, acompañado por una melodía, nuevamente, complicada y divertida, donde se nos pinta un universo surrealista y ajeno con maestría, tanta que casi podemos imaginarlo.

"Let’s Dance"

En 1983, Bowie trabajó junto a Nile Rodgers de Chic, y el fruto de esta alianza inusual es la pegadiza “Let’s Dance”, que podemos encontrar en un disco del mismo nombre. De hecho, “Let’s Dance” es el éxito más grande de Bowie, y podríamos decir que su canción más icónica. Llegó al número uno en ventas en Gran Bretaña y los Estados Unidos, con justo motivo afortunadamente. Bowie acababa de firmar contrato con EMI, y su “misión”, podríamos decir, era armar un disco con más éxito comercial. Se dio el lujo de reclutar al maestro Stevie Ray Vaughan como guitarrista principal, de citar a James Brown como la influencia principal, y de entregar un sencillo increíble que será recordado por generaciones.

Esta canción es importante no solamente por sus ventas, sino porque sirvió para revivir el legado de Bowie. Quienes lo escucharon en los ’80 eran introducidos a nueva música, pero también se ampliaba a toda una nueva generación de consumidores de música. La idea de hacer, quizás, algo más “comercial”, en ese momento, terminó funcionando muy bien. Y comercial no quiere decir nada malo, al contrario, permite que Bowie siga tocando. A él, por supuesto, le costó un poco resignar algunos aspectos más artísticos, pero esto lo veríamos con el correr del tiempo con algunas canciones no tan geniales que aparecen en sus discos posteriores. Por suerte, nos queda “Let’s Dance”. Y el solo de Stevie.

"China Girl"

También formando parte de Let’s Dance, ese ambicioso y comercial disco, se encuentra “China Girl”. Estrafalario y rimbombante, el ritmo de “China Girl” es único. Aunque no nos guste Bowie tenemos que aceptar que esta canción es excelente. Fue co-escrita por Bowie e Iggy Pop en los años de Berlín, y editada en 1977 por Pop en su disco The Idiot. Luego, Bowie haría su propia versión seis años más tarde, y tenemos que admitir que son completamente diferentes. La versión producida por Nile Rodgers tiene, obviamente, mucho más gancho, y también cuenta con Vaughan en guitarras. Todo un experimento estrafalario y genial.

"Modern Love"

Incluimos la tercera canción de Let’s Dance en la lista porque simplemente es un disco icónico, y para eso está este compilado. “Modern Love” es otro de los sencillos del disco, y fue seleccionada para abrir el LP. Nile Rodgers y Bowie fueron los productores detrás de esta canción, que cuenta con inspiraciones religiosas como la lucha entre Dios y el hombre, pero también otras temáticas un poco más terrenales y pop, como es el amor. Bowie ha dicho que fue inspirado por Little Richard y su historia para componerla, aunque poco tenga que ver con el R&B seminal del artista.

"The Jean Genie"

Después del éxito de Ziggy Stardust, Bowie continuó colaborando con el productor Ken Scott y dio a luz a Aladdin Sane, un disco que tenía demasiada presión sobre sus espaldas. Después del revuelo creado por Ziggy, y el estatus de Bowie como una estrella internacional de rock, estaban todos esperando amar o despedazar el disco. Podemos estar en uno de estos dos extremos. Pero la realidad es que, si bien no llega a los talones de su predecesor, tiene algunas joyas importantes. Una de ellas es “The Jean Genie”, un pastiche de populismo e intelectualidad que terminaría convirtiéndose en la firma del artista.

Creando un personaje en base a Iggy Pop, pero también inspirado –y con ganas de burlar a- por Jean Genet, el poeta francés, “The Jean Genie” contó hasta con un videoclip oficial protagonizado por Andy Warhol. Si necesitaban otra referencia sobre el estado de su estrellato, Warhol protagonizaba sus videos. ¿Qué más? Bowie afirma que escribió la canción para la colaboradora de Warhol, Cyrinda Foxe, también una amante eventual. Un coqueteo loco con R&B, melodías urgentes y estilizadas, conforman el esqueleto principal de “The Jean Genie”.

"Rebel Rebel"

Cerramos nuestra lista con una canción perteneciente al octavo disco de estudio de David Bowie, Diamond Dogs. “Rebel Rebel” es una excelente canción glam, de esas que se nos pueden quedar pegadas durante días, y nuevamente, es un trabajo de la fructífera mente de Bowie. En esta oportunidad, no contó con un productor que lo respalde, sino que estuvo a cargo de todo el proceso.  Y Diamond Dogs terminó convirtiéndose en un disco icónico del glam, o al menos, de la etapa glam de Bowie. Un broche de oro iniciado por Ziggy y continuado por Aladdin Sane, y que tuvo un impasse con el lanzamiento de Pin Ups.

En cuatro minutos y medio, Bowie logra despedirse como corresponde de este movimiento, pero también produce una de las pistas más rockeras de su carrera, que le debe mucho a los riffs elocuentes de otros artistas como Keith Richards de los Rolling Stones y los licks del rock primitivo, pegadizos, rápidos y gancheros. También, a través de sus letras, jugó con el concepto de identidad de género. Pero volviendo a la música: si no te acuerdas de ese riff, es mejor que te hagas ver el cerebro.