Cómo ha llegado Joe Strummer a tener una plaza en Granada

Joe Strummer es una leyenda de la música británica y, en especial, de la música punk, ya que fundó uno de los grupos de este género que alcanzó una mayor repercusión y éxito internacional; posiblemente el que más junto a los Sex Pistols. The Clash nació en el año 1976, cuando Strummer, que venía de ser el cantante y guitarrista de una banda de rock llamada The 101ers, se juntó con la guitarra de Keith Levine (poco después susituido por Mick Jones), el bajista Paul Simonon y el batería Tory Crimes; todos ellos, músicos que tocaron en grupos de la llamada primera ola del punk, surgida a finales de la década de los 70. En el año de su creación fueron los teloneros de los Sex Pistols durante el Anarchy in the UK Tour, justo cuando ya empezaban a ser conocidos en toda Inglaterra. Gracias a estos primeros conciertos de The Clash, la discográfica CBS Records se dio cuenta de su potencial y les ofreció su primer contrato a principios de 1977.

Esta misma semana, una noticia apareció en medios ingleses tan importantes como The Guardian, The Telegraph o BBC News: Granada tendrá una plaza llamada Joe Strummer. ¿Pero en qué momento se relacionó el cantante de The Clash con la ciudad española?

Joe Strummer

Joe Strummer nació de manera circustancial en la ciudad de Ankara, en Turquía, en el año 1952. Hijo de una enfermera y un padre diplomático, pasó su infancia en lugares tan dispares como El Cairo, México o la ciudad alemana de Bonn. A los diez años, sus padres le metieron junto a su hermano en un internado hasta los diecisiete. Unas vivencias que modelaron su forma de ser y, sobre todo, su marcada ideología política. Según el productor musical Sandy Pearlman, que trabajó con The Clash en 1978, Joe Strummer era el que seguía sus ideales de una manera más estricta, porque provenía de un ambiente totalmente diferente. Mick Jones y Paul Simonon se habían creado en el multiétnico barrio de Brixton, mientras que Strummer había tenido una juventud totalmente diferente. El cantante de The Clash era "el más conscientemente ideológico de todos ellos".

Con 25 años, y tras firmar con la CBS, Strummer publicó su primer single con The Clash: "White Riot". Poco después, en el 1977, ya con con Nicky Headon a la batería, salió a la venta su primer álbum: The Clash UK. Un disco que demostró que este grupo no era solamente música punk, sino un conjunto con un estilo propio y complejo, con influencias de otros géneros como el reggae y el rock and roll de los años 50. En opinión del periodista Gavin Martin, "a lo largo de sus cinco álbumes, The Clash reescribieron el libro de reglas del punk con un estilo musical que abarcaba reggae, r&b, funk, folk, calipso, jazz y rap". Pero esta no fue la única diferencia con sus antecesores. Los chicos de The Clash no tenían la misma visión nihilista y anarquista de otros grupos como los Sex Pistols, tenían una clara ideología de izquierdas, combativa y reivindicativa. La propia canción "White Riot" se refiere a los disturbios ocurridos en el carnaval de Notting Hill en 1976 y "I'm so bored with the USA" era una clara alusión a la política imperialista que ejercían los Estados Unidos por aquel entonces.

En 1978 publicaron su segundo disco Give 'Em Enough Rope, producido por Sandy Pearlman -que había estado produciendo todos los trabajos de los rockeros de Blue Oyster Cult-. Bajo su influencia, el estilo de The Clash mutó hacia el rock and roll. Un año después, volverían a un sonido más punk con su LP más famoso: London Calling. También aprovecharon para publicar la versión americana de su primer disco, que fue titulada The Clash US, y que les abría las puertas en el mercado americano. En apenas cinco años, The Clash publicaron cinco discos de estudio, los anteriormente mencionados y Sandinista! (1980) -clara referencia política a la revolución que estaba viviendo Nicaragua- y Combat Rock en 1982 -inolvidable el tema "Rock The Kashbah" dedicado al Ayatollah Jomeine después de haber prohibido el rock and roll en Irán-.

The Clash comenzó un ascenso meteórico y con Combat Rock estuvieron dando conciertos por medio mundo, llegando incluso a telonear a The Who en un estadio de fútbol abarrotado, frente a más de 400.000 personas. Pero el éxito derivó en la crisis del grupo. Joe Strummer dejó de entenderse con el guitarrista Mick Jones y este fue expulsado de la banda en 1983, un hecho que muchos fans consideran como el verdadero final de The Clash. Con una nueva formación, grabaron en 1985 su último disco Cut The Crap, que fue acompañado de una gira por Europa. Finalmente, en 1986, los integrantes de The Clash se separaron de manera irrevocable.

Precisamente fue en esta época, en la más convulsa para el grupo, cuando Joe Strummer volvió a viajar a España. En 1984 el cantante se refugió en la ciudad de Granada para olvidar los problemas que vivía con los miembros de The Clash y para quitarse de la cabeza el mal trago que le había supuesto tener que expulsar del grupo a su amigo Mick Jones. Pero el primer contacto entre Strummer y Andalucía fue incluso antes de formar The Clash, cuando comenzó una relación sentimental con la malagueña Paloma Romero -apodada Palmolive por el bajista Paul Simonon-, una chica que escapó de la España tardo-franquista de los años 70 y se estableció en Inglaterra. Allí se inmiscuyó en la escena punk londinense, se convirtió en la batería de grupos como The Slits y The Raincoats y conoció a gente como Sid Vicious y a los integrantes de The 101'ers. Gracias a ella, el cantante empezó a sentir mucho interés por la poesía de Lorca, por Andalucía y por la Guerra Civil, un tema del que hablaba a menudo con Palmolive, ya que ella provenía de una familia republicana. Todas estas influencias le llevaron a publicar en 1979 la canción "Spanish Bombs".

Pero fue tras la ruptura definitiva de The Clash, cuando Joe Strummer se mudó a Granada, donde se estableció durante unos años para dedicarse a la producción musical y a componer trabajos esporádicos. El británico se enamoró de la ciudad andaluza, de sus calles, de las playas de Almería, de grupos de música underground como 091 -a quienes acompañó a Madrid para producir su disco- y de la gente que allí conoció. Unas experiencias vitales que le ayudaron a sacar de su cabeza todos los quebraderos que la descomposición de su grupo le habían provocado. El periodista Jesús Arias ha contado en más de una ocasión una famosa anécdota que vivió Strummer, años después, en la ciudad de Granada y que ha sido transcrita en la revista Rolling Stone:

Strummer pasó en Granada su 40 cumpleaños en 1992. Allí se topó con un músico callejero fan de los Clash que no terminaba de creerse quién era él realmente. Para convencerle tuvo que cantar varias canciones con toda la pasión posible, entre ellas "Jimmy Jazz" y "London Calling". Finalmente parece ser que le convenció, aunque incluso un grupo de turistas ingleses les echaron unas monedas por todo lo que se parecían a los Clash.

En estos años, Strummer también aprovechó para hacer sus escapaditas al Madrid de La Movida, una ciudad que vivía en plena efervescencia musical y cultural. Allí se relacionó con artistas y músicos como los integrantes de Radio Futura e incluso le dio tiempo a perder su coche, un Dodge 3700 GT. Precisamente sobre la historia de su coche perdido se está preparando un documental que contará las aventuras del cantante por España. El director de este proyecto, Nick Hall, también da su opinión sobre la especial relación de Joe Strummer con España:

Entre 1984 y 1986 Joe Strummer estaba en una encrucijada. Entonces se refugia en Granada para escapar de lo que pasa en Londres. En España se encuentra sin quererlo con 091 y vuelve a ilusionarse

Tras sus andanzas por España, Strummer comenzó una pequeña incursión cinematográfica que le llevó a trabajar como actor con directores independientes como Jim Jarmusch o Aki Kaurismaki. Su último proyecto, antes de morir repentinamente en el año 2002 por un fallo cardíaco, fue el grupo The Mescaleros.


Oficialmente, se confirmó el pasado martes que una plaza del Realejo, un barrio situado a los pies de la Alhambra, en Granada, va a llevar el nombre del icono del punk. La iniciativa surgió en 2011, cuando el diario granadino El Ideal creó una página en Facebook titulada "Una calle en Granada para Joe Strummer & The Clash". La propuesta fue un éxito y actualmente tiene 2.500 "me gusta" en la red social; pero lo más importante es que, a través de este simple gesto, un portavoz socialista del Ayuntamiento de la localidad andaluza presentó una petición oficial en la Comisión de Honores y Distinciones. La consulta no tuvo oposición y se tomó la decisión de conceder su nombre a una plaza de manera unánime, por su contribución a la historia de la música de la ciudad. Así fue como lo explicó Rocío Díaz, la concejala de Turismo:

Dada la personalidad y proyección de Joe Strummer, que llevó con su música el nombre de Granada y vivió y disfrutó de esta ciudad, queríamos que la plaza fuera un lugar especial, bonito, agradable, casi mágico

Este repaso por su carrera ayuda a contextualizar la especial relación que tuvo uno de los músicos más brillantes y carismáticos de la historia del punk con España, y con la ciudad de Granada en especial. Ya lo dijo el propio Strummer en su canción "Spanish Bombs": spanish songs in Andalucía / mandolina, oh mi corazon / spanish bombs, yo te quierro infinito / spanish songs in Granada, oh mi corazon.