Reseña: Yo la Tengo – Fade

Con casi tres décadas de vida artística a cuestas y trece discos en el portafolio, los señores de Yo la Tengo son una de esas instituciones del indie de las que todos han oído hablar, algunos han escuchado con atención y los menos han adorado sin parar. Algo así como un clásico de la literatura, pues. No obstante, la agrupación ha conseguido sorprendernos con cada nueva entrega, algo que seguramente pasará si escuchan Fade, su nuevo larga duración editado el pasado 15 de enero a través de Matador Records.

Lo primero que salta al oído al escuchar este álbum es que el grupo ha jalado las cuerdas para mostrar un lado mucho más suave, dulce e introspectivo. Esto no significa que el trío se haya vuelto totalmente melancólico pero sí, quizá, más melódico. Quién sabe qué tanto habrá tenido que ver con este cambio la llegada de John McEntire, reputado productor además de miembro de Tortoise y The Sea and Cake, pero es un hecho que el músico definitivamente le brindó a la propuesta un acabado mucho más cuidado y fino, con un brillo diferente a cada una de las melodías.

Aquellos que busquen similitudes entre este nuevo álbum y su anterior placa, Popular Songs de 2009, se sentirán un poco decepcionados. Y es que si bien el grupo ha continuado utilizando ritmos como el dream-pop, el indie-rock y el noise-pop, en este nuevo trabajo se han vuelto casi acústicos, retomando el sonido de clásicos de su discografía como And Then Nothing Turned Itself Inside-Out, pero sin ser jamás una copia de esas producciones.

Fade es el muestrario de una banda que no tiene miedo a desnudarse para mostrar sus mejores características, de un grupo siempre a la búsqueda de la innovación, aunque esta signifique dejar reverberaciones y añadidos en el camino, de un grupo con libertad total, como bien lo apuntó Ira Kaplan en una entrevista reciente: "Nuestra libertad para hacer ciertas cosas se ha incrementado con los años. La libertad que nos hemos dado para hacerlas, no lo que alguien nos haya permitido".

Y sí, es un hecho que este álbum se nota libre, pues en él el grupo ha puesto folk, pop y muchas de las cuerdas que ya aparecían en su anterior trabajo, pero sin ocultarlas, más bien dejándolas lucir en todo su esplendor. Además hay una gran honestidad en las letras y una vibra muy orgánica que se muestra novedosa y muy bien lograda.

Ya desde "Ohm" comenzamos a ver los derroteros de este trabajo: un acercamiento a la intimidad de la banda a tres voces y con un ritmo tremendamente amable, que da paso a un gran solo de guitarra en la segunda parte, como para demostrarnos que el poder todavía está ahí, aunque camuflajeado por oleadas pop.

Como ya mencioné, el grupo incluyó en este trabajo preciosos arreglos de cuerdas en melodías como "Is That Enough", una bonita balada muy azucarada que recuerda al clásico pop de las bandas de chicas y chicos de los años 60. Las cuerdas también están presentes en "Before We Run", melodía acompasada que juega asimismo con metales y baterías para darle un buen soporte a la voz de Georgia Hubley y un final triunfal a esta producción.

Otras, como "Well you Better", ofrecen un sonido más groovy comandado por el sintetizador y una actitud mucho más ligera. No obstante, hay que decir que la placa también tiene momentos bien rockeros como "Paddle Forward", completamente indie, concisa y directa.

"Stupid Things" está construida con base en una guitarra que parece avanzar sola y sin amarras, bien distanciada de la batería, aunque eventualmente los instrumentos se juntan para traer el dream-pop, el indie y el post punk, pero todo con un tono muy ligero. Esta misma idea está detrás de los acordes de "Cornelia and Jane", aunque en este caso son los metales los que dan el soporte al track, que crece lento y acompasado. También rítmicas y suaves se presentan "Two Trains", balada de construcción muy cuidada; "I'll Be Around", con un cierto sabor country; y "The Point of It", elegante, melancólica y totalmente folk.

En Fade la banda se ha dado su tiempo para crear un álbum sin presiones, sabio, fugaz pero brillante en su sencillez. No hay urgencia, pero sí una sed de intimidad. Y eso es lo que hace tan grande a esta producción. Las letras también son concisas y parecen girar en torno a tres grandes temas: el amor, la capacidad para resistir los problemas y los tiempos difíciles en una relación, en la música y la vida, lo que eventualmente permite salir triunfantes; y, por supuesto, el paso del tiempo, aunque no visto con temor sino con la sabiduría de alguien que sabe que hay que aprovechar lo más, mientras dure.

9/10

Quizá el único pero de Fade es que por momentos suena demasiado amable, y que su diversificación de géneros le quita un poco de cohesión, pero realmente este es un álbum completo, muy disfrutable, encantador, centrado y pop, muy pero muy pop. Es el regreso de una banda que ha sabido desafiar a todo y a todos en la búsqueda de la satisfacción personal. Y así los encontramos aquí: satisfechos con su destino.

Fecha de lanzamiento: 15/01/2013
Discográfica: Matador Records
Compra el disco: en la tienda de su disquera.
Tres canciones destacadas: "Stupid Things", "Before We Run", "I'll Be Around"