Robin Guthrie en cinco giros

En un día como hoy, pero de 1962, nació en Escocia, Reino Unido, Robin Guthrie, mejor conocido por haber sido uno de los fundadores de los gran Cocteau Twins, cuando apenas contaba con 19 años. Sin embargo, la carrera del músico ha abarcado incontables instrumentos, bandas, proyectos paralelos, producción, ingeniería y hasta sellos disqueros, lo que le ha permitido convertirse, con el paso de los años, en uno de los referentes de la música actual. Hoy celebramos los 50 años de este grandioso guitarrista con una mirada, por giros, a algunos de los proyectos de su gran trayectoria.

1. Cocteau Twins

El grupo duró oficialmente 18 años pero, más independientemente del tiempo, la música actual no podría comprenderse sin la presencia de Liz Fraser y Robin Guthrie en nuestros reproductores. Reyes de la música etérea, este dúo comenzó a hacer presencia a principios de los años 80, en una época en la que el gótico estaba en todo su apogeo. Sin embargo, la banda se separó muy pronto de sus contemporáneos gracias a la estupenda voz de Liz, capaz de transmitir, con una sola nota, pasiones, enredos, sueños y atmósferas fuera de este mundo, aunque nadie supiera exactamente qué estaba cantando. Por supuesto, esto importaba muy poco.

El grupo fue sembrando su triunfal camino con discos hipnóticos, vividos como sueños en los que siempre hay una sombra acechando o un monstruo intentando poner temor a los pasos, aunque esto al final sólo lo haga más atrayente. La voz de Fraser tuvo también, en las salvajes notas de la guitarra de Guthhrie, a su mejor compañera.

El músico llenó sus riffs de texturas y efectos, una estrategia que llevaba la doble intención de disfrazar sus limitaciones técnicas y crear sonidos inmersos en capas, cada una más sorprendente que la otra. "Una especie de cebolla", como el mismo diría en alguna ocasión.

Desafortunadamente la banda sucumbió bajo el peso de dificultades musicales, personales y de pareja, pero nos dejó nueve producciones e incontables canciones para demostrar que en el mundo de la música son los sentimientos, y no las palabras, los que verdaderamente importan.

2. Violet Indiana

Parece que la mejor compañera de la guitarra de Robin Guthrie es una voz femenina. O será simplemente que su estilo se lleva bien con mujeres de voces tan volátiles como las plumas de un ángel. Como quiera que sea, cuatro años después de haber editado con Cocteau Twins su último larga duración, el músico volvió a las andadas con Siobhan de Maré, ex-vocalista de Mono, para ofrecer un nuevo proyecto que navegaba en las mismas aguas enigmáticas pero con un poco más de solidez y romanticismo.

El grupo alcanzó a lanzar dos largas duraciones y algunos EP's antes de retirarse a una pausa con sabor a separación, dejándonos en el camino temas inmersos en el dream-pop con toques de shoegaze y hasta trip-hop que producían un ligero sabor familiar pero también tenían muchas sorpresas para ofrecer.

3. Bella Union

Aunque esta disquera londinense nació a partir de los deseos de independencia de los Cocteau Twins, su verdadero desarrollo se dio luego de la separación de la banda, ocurrida poco después de la fundación del sello. La discográfica fue fundada por el propio Robin en compañía de su compañero de banda, el bajista Simon Raymonde, quien eventualmente tomó el control de la compañía luego de la mudanza de Guthrie a Francia.

Esta disquera se ha caracterizado por ofrecer gran libertad a sus artistas y por firmar sobre todo a grupos con una estética muy similar a la de los Twins. En sus filas están gente como Beach House, Fleet Foxes, The Walkmen, I Break Horses, The Czars, Explosions in the Sky y Andrew Bird, entre muchos otros. La discográfica recientemente celebró sus primeros 15 años de vida con una compilación, curada por el propio Simon Raymonde, que nos mostró las grandes estrellas que han formado parte de este proyecto surgido a partir de un simple deseo de independencia.

4. Lush

Según cuenta el propio Guthrie en su página oficial, antes que hacer música, lo que a él le interesó en un principio fue el sonido de los discos en sí. Esto lo llevó no sólo a producir un sinfin de placas de bandas y cantantes como Edwyn Collins, Felt y, por supuesto, Lush; sino a contar hasta con cuatro estudios de grabación, aunque curiosamente, según confesó en una entrevista, a veces ni siquiera tenía oportunidad de grabar en alguno de ellos.

El músico se encargó de dirigir, entre muchos otros, Spooky, el debut de este acto británico que navegaba por las aguas del shoegaze, algo que contribuyó a las comparaciones con la ex banda de su productor. Esto no impidió por supuesto que la colaboración siguiera por varios discos más, mostrando en el camino que su talento no sólo estaba en los guitarrazos sino detrás de la consola de producción.

Fortune

Sobre esta vertiente de su trabajo musical, el guitarrista ha dicho que su deseo era hacer: "música bella que pudiera sentir en lugar de pensar". Sus experimentos instrumentales se remiten a 2003, año en el que lanzó su primera producción discográfica, Imperial, y se extienden hasta este pasado 2012 con la publicación de Fortune, un álbum que no ha hecho mucho ruido pero que no ha dejado de ser mencionado, simplemente por ser de Robin Guthrie.

Por supuesto, la carrera del músico es mucho más extensa y digna de revisión, pero este es el último giro con el que le deseamos una larga vida a uno de los más grandes guitarristas de la historia actual.