Reseña: Tegan and Sara – Heartthrob

Sabíamos de antemano que el nuevo disco de Tegan and Sara sería algo nuevo. No nuevo en el sentido sonoro, sino nuevo para una banda con más de una década de carrera haciendo indie rock romántico y revoltoso. Lo sabíamos no solamente porque nos dimos cuenta al escuchar sus adelantos, donde las hermanas Tegan y Sara Quin abandonaron sus guitarras para acomodarse detrás de sintetizadores chiclosos sin abandonar la temática del desamor en sus canciones, sino porque el mismo grupo confesó que sus intenciones con este disco eran llegar a la mayor cantidad de oyentes posibles, sin importar que algunos de sus viejos fans quedaron desencantados. Tienen los discos viejos para eso, dijeron, y se lanzaron a una aventura acompañadas de varios productores para finalmente dar a luz Heartthrob, una colección de diez canciones donde el pop es moneda corriente y las hermanas canadienses demuestran ser una fábrica de hits.

La verdad es que Heartthrob es un disco arriesgado. El cambio de la sonoridad es evidente y no será bien digerido por los fans más acérrimos del grupo canadiense. Las canciones de Heartthrob no tienen absolutamente nada que ver con las canciones que podemos escuchar en sus discos anteriores, e incluso tienen una brecha estilística importante con Sainthood, su disco de 2009 que es el que contó con más sintetizadores. ¿Es un disco comercial? Ciertamente, lo que no quiere decir que sea un disco malo. Me parece que la apuesta de Tegan and Sara ha funcionado, y entiendo que puede ser algo polémico, sobre todo si disfrutamos de sus anteriores esfuerzos. Quizás en parte esto reside en la valentía que hay que tener en cambiar la música que se viene haciendo por más de una década, y en esto, Tegan and Sara siempre se han destacado.

Los discos de estas dos hermanas nunca se han parecido. Si bien mantienen una línea entre So Jealous, The Con y Sainthood, en un primer momento hacían un folk pop insoportable respetado ahora solamente por sus fans, para luego evolucionar a una especie de pop con elementos algo punky en su segundo disco de estudio (oficial) If It Was You. Después se metieron de lleno en la esfera indie, con tres fantásticos discos en los que las composiciones pop de Tegan se combinaban muy bien con la experimentación alternativa de las canciones de Sara. Ahora, las dos hermanas encuentran un punto intermedio gracias a la colaboración de productores como Mike Elizondo, Greg Kurstin de The Bird and The Bee, y Justin Meldal-Johnsen, quien también ha colaborado con M83. Todos productores con experiencia que supieron encontrar el sonido decididamente pop que estaba buscando la banda.

Otro punto importante a considerar es el hecho de la influencia electrónica que ha tenido este disco. Si bien las hermanas acusan influencias que varían desde Kate Bush a Katy Perry, pasando por Cindy Lauper –notamos ciertamente las vibras ochentosas en todas las canciones- no son ajenas a las colaboraciones electrónicas. En estos últimos cinco años, han trabajado escribiendo canciones originales para artistas importantes de una variedad de géneros, como “Feel It In My Bones” para Tiësto, “Body Work” para Morgan Page, y una colaboración algo nefasta con David Guetta. Y lo curioso es que muchos de estos trabajos fueron laudados por los mismos fans que hoy en día son lapidarios con el sonido de este nuevo disco. Sinceramente, este volantazo en la dirección musical se veía venir, y también es ciertamente atrevido por parte de la banda. Pero comencemos con lo que interesa, que es el análisis de las canciones.

El disco comienza con el primer sencillo, “Closer”, la primera canción en darse a conocer de Heartthrob y que realmente ha sabido poner patas para arriba a la comunidad de fans. “Closer” es una épica canción pop que de acuerdo a su compositora, nos remonta a una época adolescente despreocupada donde las relaciones sentimentales pasaban más por la sexualidad que por la conexión emocional. Pero también nos remontan claramente a los ’80, con sintetizadores vintage y unos ganchos interesantes. Como carta de presentación, le ha funcionado muy bien a las hermandas Quin, dado que representa a la perfección de qué se trata: pop desfachatado repleto de sintetizadores juguetones y nostalgia. La canción siguiente es “Goodbye, Goodbye”, que nos muestra de qué van las canciones de Sara –la hermana más experimental del dúo, por así decirlo- donde el pop además se complementa con el desapego amoroso, la etapa final de una relación recordada con amargura. Como esperábamos, las canciones de Sara son un poco menos directas, y tienen un juego importante con diferentes instrumentos y capas de sonido.

Heartthrob no nos hace esperar demasiado para escuchar la mejor canción del disco, “I Was a Fool”, una composición de Tegan quien en este disco realmente se ha esmerado por hacer de los clichés de las canciones amorosas un arte. “I Was a Fool” es una canción con groove, que comienza con un lento sintetizador con delay y un beat hipnótico que deja lugar a uno de los mejores estribillos en canon  de Heartthrob. Los coros de las voces de las dos hermanas se complementan muy bien, y es bueno verlas colaborando en esta línea. Otra de las primeras canciones que también pudimos escuchar de este disco fue “I’m Not Your Hero”, que en su momento no fue la gran cosa, pero ahora, escuchada en comparación con el resto de los temas, toma una potencia sombría, donde la personalidad de Sara es todo. Las expectativas, algo que las hermanas conocen muy bien gracias a este disco, son la temática fundamental, mientras que encontramos un juego de instrumentos mucho más rico que en otras canciones donde siempre es protagonista el sintetizador.

Pensada probablemente para las pistas, “Drove Me Wild” es una de las canciones más pegadizas del disco, con la fina voz de Tegan haciendo una oda física al desenfreno del amor, con una guitarra distorsionada que acompaña a los sintetizadores locos típicos de un baile de fin de año de una película de Estados Unidos de los ochenta. De nuevo, las hermanas vuelven a tratar la complicada temática de la inseguridad en las relaciones en “How Come You Don’t Want Me”, donde la voz de Sara aparece procesada, con una tonalidad desesperada que luego se transforma en un estribillo ganchero y excelente, y una estructura que empuja los límites de la canción tradicional, sin irse demasiado lejos.

En “I Couldn’t Be Your Friend”, tenemos una canción complicada que comienza con el pie equivocado pero que no se toma demasiado tiempo en remontar. Cuesta poder escucharla en una primera pasada pero después empieza a mostrar sus matices. Y nos encontramos con una obra maestra del cliché: “Love They Say”, que comenzó medio en broma con Tegan buscando todas las frases más repetidas en las canciones de amor, y componiendo esta canción. Las letras son un cliché caminando pero musicalmente han logrado agregar algunos interesantes crescendos, con un estribillo interesante, en el que las voces de Tegan y Sara juegan a la perfección, y la verdad que la canción es la más apta para convertirse en un hit de todo este disco.

El disco toma tintes de sentimentalismo con “Now I’m All Messed Up”, una canción directa y electrónica, donde brilla la voz de la menor de la hermanas. Sara nos otorga nuevamente una composición oscura con un sintetizador bastante tradicional de fondo, y la producción es clave para transformar esta canción de una balada deprimente a un tema esperanzador. Curiosamente,  Tegan and Sara han elegido “Shock to Your System” como canción para cerrar Heartthrob, una canción ciertamente débil y que no se corresponde con la calidad de las canciones anteriores. No sorprende, considerando cómo cierran sus discos con canciones que bajan un poco el ritmo, con la excepción de So Jealous. Con una fuerte presencia de la percusión y un colchón de sintetizadores, lo que podemos destacar es la lírica intricada de Sara, donde interpela a la emocionalidad.

Heartthrob es un disco atrevido, sin tapujos. Sabemos que la intención de las hermanas Quin era vender un disco completamente comercial que no abandonara el espíritu de la banda, y lo han logrado. Detrás de los sintetizadores aparecen muchas veces las guitarras típicas de So Jealous, y las letras están pensadas no para complacer al paladar del mainstream, sino como siempre, para dar rienda suelta a una emocionalidad deprimente que a la vez nos da esperanza sobre el día de mañana, que quizás será un poco mejor. Obsesivas, peleadoras, erráticas e inestables, este disco es un buen reflejo de la personalidad pública de Tegan and Sara. Y una buena demostración de cómo puede cambiar una banda.

8/10

Ahora bien, no a todos les gustará este disco. Muchos de los fans de la banda ya están poniendo el grito en el cielo y es cierto: es un disco arriesgado, que en una primera escucha no comparte demasiado en común con los LPs anteriores de la banda. Confieso haber estado en un primer momento de ese lado de los oyentes, desconfiando, y mucho, sobre cuál sería el resultado final de este séptimo disco. Y la verdad es que estoy gratamente sorprendida, pues a pesar de ser un disco que compromete mucho su sonido anterior, también gana en sonido novedoso, un revival interesante con las capacidades artísticas de Tegan and Sara, que son muchas. No será el mejor disco de su catálogo –por siempre será So Jealous- pero han superado este desafío con creces. Esta nota está más que merecida.

Fecha de lanzamiento: 29/01/2013
Discográfica: Warner Music
Compra el disco: en iTunes
Tres canciones destacadas: "I Was a Fool", "I'm Not Your Hero", "Love They Say"
Escucha el disco: en Spotify, Grooveshark y SoundCloud

Tegan and Sara - Heartthrob by Bárbara M on Grooveshark