Mono, lo profundo y lo vacío en Madrid

No es fácil escribir la crónica de Mono en Madrid. Su concierto de anoche en la sala Joy Eslava se podría describir de tantas maneras como personas asistieron (unas 600 según nos confirma Giradiscos). Algunos dirán que fue enérgico y electrizante, otros que fue pasional y, tal vez, otros opinen que fue aburrido. Y probablemente ninguno esté equivocado porque, al fin y al cabo, la música de este grupo japonés es del tipo que sientes o no sientes, de la que te toca muy hondo o te deja vacío.

Mono en Madrid

Si disfrutas los discos de Mono, entonces quizás podrías haber sido una de esas personas atentas que asistieron al concierto. Se podían reconocer por una cara pensativa y mirada fija en el escenario. También estaban los que fueron con su pareja, que aprovecharon la música pasional del grupo para mostrar su amor, con arrumacos, caricias y cuerpos muy pegados. Por supuesto, asistieron pequeños grupos de amigos que solo fueron a pasarlo bien, sin importales demasiado quién estuviera tocando y, generalmente, sin consideración por aquellos que sí querían disfrutar del espectáculo. Contrastaban con los visiblemente emocionados, que reían o lloraban, dependiendo de qué les dijese cada canción. ¿Curiosa mezcla? De hecho, hay quien podría decir que este resumido paisaje de personas es el habitual en cualquier concierto. Puede que sí, pero, desde luego, no en todos es tan relevante como para el show que ofreció la banda ayer en la capital madrileña.

Mono en MadridDesde un punto de vista objetivo, Mono ofreció una actuación correcta, con algún pequeño fallo de ejecución, pero muy lineal. El espectáculo visual se centró especialmente en el juego de luces azules y rojas, ya que la propia banda fue demasiado estática como para ofrecer algo atractivo que mirar. Hubo algún momento en el que uno de los guitarristas entró en éxtasis, se arrodilló, golpeó el suelo y, en definitiva, descargó adrenalina. Más allá de eso, no había motivos como para mirar al escenario, especialmente porque la mayor parte del tiempo se podían ver figuras oscuras e inmóviles.

En lo musical, el cuarteto nipón vino a presentar su último disco de estudio, For My Parents, que publicó en septiembre del año pasado. De las nueve canciones que interpretaron en el concierto, solo tres fueron de este disco: "Legend", que sirvió para abrir el concierto, "Dream Odyssey" y "Unseen Harbor". El resto de temas pertenecían a Hymn To The Inmortal Wind, salvo una, "Halcyon (Beautiful Days", de Walking Cloud and Deep Red Sky, Flag Fluttered and the Sun Shined. ¿Y cómo sonaron? En líneas generales, Mono respeta mucho sus temas en directo, incluso se podría decir que demasiado. Lo único diferente, lógicamente, es la dinámica, mucho menos acentuada en vivo que en disco -donde se cuida todo al detalle-. A pesar de que todo sonaba en su sitio y se podían distinguir con relativa claridad todos los instrumentos, los momentos más brillantes fueron en los que Tamaki Kunishi, la chica del grupo, tocaba el teclado; las partes más tranquilas, por tanto. Aquellas en las que la batería y las guitarras distorsionadas predominaban fueron muy estridentes, pero esa es la intención, ¿no?

Sea como sea, no se puede decir con certeza si el público disfrutó o no, excepto en un par de ocasiones, como en "Ashes in the Snow", que hizo saltar y gritar a la gran mayoría. El resto de momentos fueron más personales, de cada uno, dependiendo de a qué tipo de asistente de los arriba mencionados nos refiriésemos. En lo personal, viví momentos muy emotivos, pero también otros muy insulsos. Lo que disfruté fue muy poco, pero muy intenso, aunque al final el concierto se me hizo algo largo porque llegaba un punto en el que el grupo no me sorprendía, no me mostraba nada distinto al compás anterior. Es una experiencia a la que hay que asistir con predisposición, siendo conscientes de que es música instrumental muy grandilocuente y que puede decirte mucho o nada. Disfrutarás si todas sus canciones te dicen algo, si no, será una actuación que se ajuste a tu estado de ánimo.

Mono

A continuación os dejamos el repertorio que interpretaron con su correspondiente lista Spotify y Grooveshark, así como una galería de fotos cortesía de Manuel López:

  1. "Legend"
  2. "Burial at Sea"
  3. "Dream Odyssey"
  4. "Pure as Snow (Trails of the Winter Storm)"
  5. "Follow the Map"
  6. "Unseen Harbor"
  7. "Ashes in the Snow"
  8. "Halcyon (Beautiful Days)"
  9. "Everlasting Light"

Setlist de Mono en Madrid (21/02/2013, Sala Joy Eslava) by César Muela on Grooveshark

En la galería también hemos incluido algunas imágenes de Dirk Serries, músico y compositor belga que actuó como telonero de Mono y que demostró durante media hora los ambientes que se pueden crear con una guitarra eléctrica y un looping pedal.