Javier Vielba: ‘Ni queremos ser americanos ni vivir en los 60’

Quedan menos de cuatro horas para que se abran las puertas de la Sala Joy Eslava de Madrid y para que los asistentes al festival Pop&Sound más previsores puedan entrar a ocupar las primeras filas. En ese mismo momento, los integrantes de Arizona Baby llegan en su propio coche a la puerta trasera del teatro para descargas sus instrumentos y otros bártulos. Un viaje por carretera desde Valladolid, con el guitarrista Rubén Marrón como conductor, para llegar a la ciudad donde arranca la gira de su último disco The Truth, the whole truth and nothing but the Truth.

A pesar de las prisas, nos sentamos en una barra de bar de la Joy para charlar distendidamente con Javier Vielba. El cantante, ya vestido con sus mejores galas, y mientras cambia con esmero las cuerdas de su guitarra dice: “Somos gente bastante exigentes con nosotros mismos”. Todo tiene que estar a punto para el concierto que está a punto de comenzar.

Javier Vielba

Arizona Baby es una banda de directo, totalmente acostumbrada a rodar por todo el país en giras kilométricas, pero la fecha en Madrid es especial para Javier Vielba: “Es importante porque es una cita que marca el comienzo de la gira de este trabajo. Queremos que este disco tenga más atención de la que ha recibido por ahora”. Pero también es inevitable estar más nerviosos porque “lo que pasa en Madrid tiene más repercusión, es como una prueba de fuego. Sería un buen primer paso para que el resto de la gira sea un éxito”. Además, en esta serie de conciertos les acompañan los portugueses A Jigsaw, una colaboración buscada por ambos grupos, tanto por su afinidad musical como para darse a conocer en nuevos territorios.

Quizás la falta de atención a este último EP se deba a que en los últimos tiempos se han volcado en cuerpo y alma con Corizonas, un proyecto en paralelo con Los Coronas con el que han disfrutado muchísimo. Pero con Arizona Baby todo se complica: “Es más estresante porque Rubén Marrón y yo tenemos más responsabilidades, llevamos las riendas del grupo y tenemos que estar más pendientes de todo”, apuntilla Vielba. “En Corizonas somos dos equipos humanos trabajando, yo voy más a mesa puesta. Con Arizona es un enfoque diferente del oficio, además de artista soy un un currante del rock y hay que remangarse para cargar un ampli. No tengo problema porque no soy ningún divo”. Sobre el escenario resulta más difícil actuar porque es un formato más reducido, dice Javier: "mi guitarra hace las veces de guitarra rítmica y bajo, tiene que estar todo en perfecto estado”.

Este último álbum, que se ha grabado en su “Golden Valley”, su tierra natal Valladolid, es un eslabón con Second to None, pero Vielba quiere dejar bien claro que no es un disco de relleno: “No son descartes, ni rarezas, ni un aperitivo. Son canciones imprescindibles para nosotros y nos daba mucha rabia que no tuvieran un disco en el que estar albergadas”. En parte, es una forma de cerrar un capítulo, pasar página y encarar nuevos horizontes en muchos aspectos. “A nivel público se nos conoce desde hace tres años, pero a nivel interno ya llevamos diez años como banda... en nuestros orígenes actuábamos en garitos pequeños”.

El nuevo disco

La evolución de Arizona Baby ya comenzó en The Truth, the whole truth…, donde hicieron un tema experimental y versionaron la electrónica de “Das Model” de Kraftwerk. Ahora, van a compaginar la gira con los primeros acordes en un estudio de grabación. Ya sabemos que habrá nuevo disco de Arizona Baby, pero no cómo será. La banda ha querido que este proyecto esté rodeado por un halo de misterio: “hemos intentado crear intriga adrede, tiene que a haber alicientes y misterio. Crear expectación y rumores”. Javier Vielba nos dice que no puede destriparnos cuáles serán las novedades, pero sí habrá evolución y más psicodelia: “ tampoco vamos a hacer cambios bruscos, queremos mantener la esencia del grupo, queriendo hacer más hincapié en lo que nos hace especiales y nuestras virtudes, y a la vez dejar de lado ciertos defectos o manierismos”.

Puede que Arizona intente salirse del cliché que se ha creado entorno al grupo. “No somos un grupo de revival, ni un pastiche americano de Valladolid y eso hay que demostrarlo llevándolo más lejos. Otros folklores y otras instrumentaciones sin dejar de ser Arizona Baby”, dice Javier, “Aunque queremos que los sonidos acústicos y orgánicos sigan siendo una referencia dentro del grupo…nos gusta por ejemplo meter de fondo un distorsionador al estilo Hawkwind. Estar abiertos a nuevas cosas y seguir evolucionando sin perder nuestras señas de identidad: somos un grupo canciones. Hacemos temas de esos que luego vas a enseñar a tus amigos. Canciones perfectas entre comillas”.

Porque es evidente que las barbas, la música y su estética son parte de la marca que les ha llevado a donde están ahora mismo. Por eso, Javier Vielba asegura que quieres ser ellos mismos: “siempre hemos sido un grupo naife, pero también queremos que se note la madurez. Ni queremos ser americanos ni vivir en los 60”. La evolución no ha parado nunca, según Javier, Second To None tenía “tintes de psicodelia de la costa oeste californiana y country primitivo”. En su primer disco, Songs to sing along, “había más presencia de los 90, al estilo Alice in Chains o Pearl Jam en acústico. Este nuevo tiene una acústica mucho más limpia”. El cantante cree que en demasiadas ocasiones la gente escucha lo que ve: “aunque tocásemos lo mismo, si en vez de hebilla y botas lleváramos un poncho y un gorrito dirían que hacemos rock andino”.

Arizona Baby

Cuando se habla de Arizona Baby siempre se retorna a las influencias americanas; se les compara con los power trío de los 70 y con artistas como como Neil Young o Johnny Cash. Por eso, le hemos preguntado a Javier Vielba qué grupos modernos suele esuchar: “aunque suenen un poco a otra época, son renovadores: Tame Impala, White Denim, Wolf People, The Black Angel, Black Mountain, todo lo que tiene que ver con Jack White y Josh Homme. Incluso Justice y Omar Rodríguez-López, que es un tío interesantísimo aunque su música no la soporto”. Sobre el panorama en España, Javier es muy positivo: “ahora mismo la escena nacional tiene un nivelazo que no ha tenido desde los 70: Pony Bravo, Idealipsticks, Biggot... O gente de Valladolid como Cosmic Birds y Ángel Stanich”. Pero también hay referencias muy diferentes: “aunque no toquemos tan bien como ellos, nos fijamos mucho en el sonido de guitarras como la de Rodrigo y Gabriela o California Guitar Trio”.

A Arizona Baby le encanta recurrir a elementos solemnes e iconográficos, y a grandes conceptos como La Verdad. Javier Vielba declara que el grupo es “totalmente esclavo de la estética: nos encanta una buena portada o una buena puesta en escena”. Grandes conceptos que contrastan con la corrupción y la mentira, problemas que está a la orden del día en España. The Truth, the whole truth and nothing but the Truth parece un título algo irónico y Javier reconoce que, inintencionadamente, han dado en el clavo: “son conceptos abstractos, que infunde respeto y desconcierto, pero que conectan bien con la realidad. Con Corizonas, el título News Today fue algo más buscado, pero en este caso lo de The Truth nos ha venido pintiparado”. Pero Javier Vielba, ante todo, es un optimista. “La esperanza no hay que perderla. Cada cual que se enfrente a los consecuencias de sus propios actos... aunque es cierto que la situación cada vez está más cerca de una distopía de ciencia ficción.