Reseña: Young Dreams – Between Places

La música escandinava nos ha traído grandes exponentes, aunque a veces parece que sus propuestas tienen por fuerza que venir teñidas con un cierto sabor a melancolía, aparentemente inevitable en una región que no ve el sol por demasiados días. Claro que siempre hay una excepción, y en este caso se llama Young Dreams, este colectivo noruego al que conocimos hace ya un tiempo en Under y que apenas la semana pasada publicó su primera producción, Between Places, un álbum de tropical-pop no apto para los amantes de la tristeza pero sí para cualquier fan del verano, la fiesta y los sueños en tecnicolor.

young dreams

La primera placa del colectivo noruego, que cuenta con 12 miembros aunque no todos participan al mismo tiempo, es un álbum de nueve canciones alegres, desenfadadas, llenas de texturas y diversas capas que se unen en un caleidoscopio de colores brillantes y días soleados con ligeros toques orquestales y numerosas armonías vocales.

Este es un álbum atrevido, en donde el minimalismo no tiene lugar, una característica notoria incluso en la duración de las melodías, que llegan a alcanzar hasta 10 minutos en algunos casos. Lo que es un hecho es que el grupo no se rige por convencionalismos, aunque también es verdad que por momentos parece que no sabe muy bien cuándo debe parar.

El álbum arranca con las percusiones a tope de "Footprints", una melodía con sabor a batucada y numerosas vocalizaciones que ya nos adelanta lo que habrá en la producción: muchas capas, cuerdas, loops y mucha pero mucha alegria. A esta le sigue el sonido de cuento de hadas de "Wounded Hearts Forever", comandada por loops y pausas que saben más a experimentos que a una verdadera melodía, pero que también ayudan a mantener el interés durante sus 6 minutos de duración.

Los tambores abren con fuerza "Fog of War", el primer sencillo de la placa y quizá uno de los temas más directos del disco y más tirados al pop. Otra de las estrellas de la producción es "First Days of Something", canción que también fue elegida como single promocional y que posiblemente es de los que más observan este sonido pop-tropical que el grupo ha utilizado para definir su estilo. La canción también luce en su estructura algunos arreglos instrumentales que le dan un poco más de calidez y amabilidad al sonido.

"When Kisses Are Salty" es quizá la más floja del trabajo, una especie de intermedio nuboso en medio del sol de "First Days of Something" y "Dream Alone, Wake Together" que, aunque no tan pegajosa como la primera, sí atrae el interés por sus suaves texturas y superficie llena de brillantina.

"The Girl That Taught Me To Drink and Fight" es tan larga como su nombre; con más de 10 minutos de duración, este tema contiene lo mismo las mejores características que los peores atributos de esta entrega. Por un lado, es una explosión de arreglos orquestales, vocalizaciones lanzadas al infinito y percusiones que parece sacada del soundtrack de un film sobre el espacio. Por el otro, tiene momentos muy flojos y una abigarrada construcción que parece que ha sido alargada de manera artificial y, por lo tanto, llega a aburrir a pesar de su notable belleza.

"Through The Turnstiles" también trae una cierta vibra cinematográfica con vocales pegajosas y una instrumentación un poco más contenida. La placa cierra con "Young Dreams", una melodía que no comienza con la batería sino con una guitarra muy sentida, a la que poco a poco se le unen sintetizadores y voces para crear otra de las estrellas del álbum y una composición que resume muy bien, en sus poco más de tres minutos de duración, las mejores características del sonido de los noruegos.

Between Places es una bocanada de pop con influencias de gente como The Beach Boys, Animal Collective, Mercury Rev y el pop sesentero, una enrevesada conjunción de miles de elementos que en su conjunto ofrecen la belleza de un verano dorado y la frescura del agua de una gran alberca. Asimismo, la conjunción de tantos talentos, dirigidos por Matias Tellez, fundador y vocalista del grupo, permite que las canciones de este debut suenen diferentes en su conjunto, atractivas por momentos y encantadoras en otros.

No obstante, los problemas de este álbum vienen también de esa conjunción de mentes. Y es que tanto pop explosivo y multi-instrumental llega a cansar, a veces incluso parece que la banda se está repitiendo a sí misma una y otra vez. Además, por momentos la falta de límites se transforma en capas y capas de instrumentos sin dirección, melodías alargadas al infinito que no logran dar en el clavo a pesar de su duración. Estos problemas se compensan un poco con las influencias retro y los colores brillantes, pero no llegan a ser suficientes para llevar a este disco al siguiente nivel.

6/10

Between Places de Young Dreams es, a final de cuentas, un buen primer intento, especialmente si lo escuchan en pausas, pues de esta manera su barroquismo no llega a cansar. Es un hecho que la banda sabe cómo construir texturas, que tiene ambición y es capaz de transmitir alegría, aunque también, hay que decirlo, no maneja muy bien el arte de la autoedición. En resumen, este es un álbum jubiloso y veraniego que debe ser tomado con calma, pero que también abre la puerta para lo que esperemos sea un brillante futuro lleno de un glorioso pop de la mejor manufactura.

Fecha de lanzamiento: 01/03/2013
Discográfica: Modular Records
Compra el disco: en la tienda de la disquera.
Tres canciones destacadas: "Young Dreams", "First Days of Something", "Footprints".