Margaret en la guillotina: Thatcher y la cultura musical inglesa

El pasado 8 de abril, la ex primer ministro británica Margaret Thatcher falleció a los 87 años de edad. Tras ella, dejó un reguero de sentimientos encontrados. Por un lado, estuvieron aquellos que celebraron su vida y obra, mientras que otros, celebraron su muerte. Estas reacciones también se vieron del lado del mundo de la música: la ex chica Spice Geri Halliwell tomó su cuenta de Twitter para declarar: “Pensando en nuestra primera Lady of Power, Margaret Thatcher, la hija de un verdulero que me enseñó que todo es posible”. Por otro lado, no fue solamente Morrissey quien celebró la muerte de la Dama de Hierro: otro grupo británico, Blood Red Shoes, preguntó dónde estaba la fiesta, mientras que Los Campesinos! se conformaron con tuitear “DING DONG!”. Por nuestro lado, nos tomaremos la tarea, para nada fácil, de pensar la influencia de Margaret Thatcher en la música pop, sobre todo en Inglaterra, y las canciones más representativas de su época.

Margaret Thatcher

Thatcher fue primer ministro de Inglaterra desde 1979 a 1990. Representante de los Tories, conservadores, fue la primera mujer en Inglaterra en ostentar el más alto cargo político del país, así como también el primer ministro que duró más tiempo en el poder en toda la historia de la isla. Por otro lado, también fue líder del Partido Conservador desde 1975 hasta 1990.

Fue un periodista soviético quien le puso el mote de Dama de Hierro, un apodo que, considerando sus políticas impositivas, de desregulación del mercado económico, flexibilización laboral, privatización de empresas estatales, y, al menos en lo que nos interesa a nosotros, un fuerte vaciamiento de políticas culturales. Thatcher, sin embargo, no debe pensarse como “la mala de la película”.

Llevó a cabo en Inglaterra el proceso oportunista de instauración del neoliberalismo, algo que en países latinoamericanos tuvo que ser realizado por la fuerza a través de dictaduras militares, por ejemplo. De más está decir que, en lo que respecta al pueblo inglés, Thatcher no estaba en alta estima. Y particularmente para los músicos ingleses, Thatcher fue una excelente fuente de inspiración.

Más allá de las canciones en su contra, que mencionaremos en unas líneas, el legado de Thatcher consiste en haber presenciado y motivado prácticamente los últimos grandes movimientos estilísticos musicales que surgieron en la isla del viejo mundo. Estuvo presente cuando una juventud cansada de promesas incumplidas y asqueada por la sociedad decidió dar asco por su parte a través del movimiento punk cuyo principio y final, relativo, se puede apuntar al año 1977, aunque no fue su responsabilidad directa.

Pero sus también violentas políticas económicas –Morrissey resume esto mejor en su lapidaria frase “a Thatcher le importaba una mierda la gente”- crearon un clima propicio para que otras bandas encontraran un escape a través de la música.
La influencia de Margaret Thatcher en la música pop –en el sentido de lo popular, y no del género como lo conocemos ahora, ni en forma peyorativa- pasa por gestar un ambiente en el que la música se convirtió en un escape hacia una forma de vida que las vías tradicionales no podían proveer o, por otro lado, en una crítica certera y audaz ante las políticas de estado represivas en contra de la expresión y el arte.

Para no ahondar más en lo que fueron las políticas de Thatcher, podemos imaginar que sucedió lo mismo que en cualquier otro país –y fueron muchos- donde se aplicaron. Thatcher es directamente responsable por el cierre de empresas que dejaron en la calle a miles de personas. Los hijos de esas personas fueron los músicos de la década del ’90, así como también los fueron los hijos de los intelectuales descontentos. Ahora repasaremos algunos de los ejemplos más concretos de la influencia de Margaret Thatcher en la música pop.

Morrissey – “Margaret On The Guillotine”

En su primer disco como solista, Viva Hate, el ex líder de The Smiths tenía una pequeña sorpresa para la entonces primer ministro –a Thatcher le quedarían 2 años más en el poder-. La última canción del disco era una pieza cáustica, en la que el cantante ponía en práctica años de resentimiento y desazón, con una lírica poco feliz pero que, bien al estilo de Morrissey, le permite explotar todo su rango vocal y aún así dejar un mensaje concreto. En el caso de “Margaret On The Guillotine”, ese mensaje es claro:

The kind people
Have a wonderful dream
Margaret on the guillotine
Cause people like you
Make me feel so tired
When will you die?

The Beat – “Stand Down Margaret”

The Beat fue una banda no tan conocida de ska de 2 tonos, que fusionaban el previo género con elementos de reggae, punk, y pop. Durante comienzos de los años ’80, furor de Thatcher en los que logró recuperar su popularidad gracias a las guerra de las Malvinas, los Beat sacaron tres discos de estudio antes de separarse. Pero en uno de esos discos, aprovecharon para presentar el verdadero himno de batalla “Stand Down Margaret”, no solamente pegadizo y infeccioso, sino una única canción de protesta que recupera el legado de Bob Marley y Jimmy Cliff para retratar una situación social donde la mayoría sale perdiendo.

I said I see no joy
I see only sorry
I see no chance of your bright new tomorrow
So stand down Margaret
Stand down please

Elvis Costello – “Tramp the Dirt Down”

Costello, les guste o no, es un increíble cantautor capaz de crear melodías excelentes. En su doceavo disco de estudio, editado en 1989, Costello también se metió con Thatcher y con las políticas de su gobierno. De la misma forma que Morrissey, y al contrario de los Beat, quienes eligieron la salida más democrática, Costello sueña con el día en que Margaret muera y pueda pisar fuerte la tierra de su tumba. La canción es una especie de lamento, más que celebración anticipada, dado que Costello usa el tema para llorar por el estado de la sociedad británica. Después de la muerte de Thatcher, la canción ascendió al puesto número 79 de la lista de canciones más vendidas en iTunes.

Well I hope I don't die too soon
I pray the Lord my soul to save
Oh I'll be a good boy, I'm trying so hard to behave
Because there's one thing I know, I'd like to live
long enough to savour
That's when they finally put you in the ground
I'll stand on your grave and tramp the dirt down

When England was the whore of the world
Margeret [sic] was her madam
And the future looked as bright and as clear as
the black tarmacadam
Well I hope that she sleeps well at night, isn't
haunted by every tiny detail
'Cos when she held that lovely face in her hands
all she thought of was betrayal

Billy Bragg – “Between the Wars”

Finalmente, una de las mejores canciones para analizar la influencia de Margaret Thatcher en la música pop es “Between the Wars”, de Billy Bragg. Este joven inglés puede ser considerado como una especie de aspirante al primer Bob Dylan, quien había hecho de la canción de protesta todo un arte. Como un representante del nuevo folk británico, Bragg, inspirado fuertemente en las canciones de Woody Guthrie, otro padre fundador del pop pero más cercano a las penurias de las clases bajas norteamericanas, se despacha con “Between The Wars”, una canción en la que toma la voz del minero, del trabajador del ferrocarril, del padre que sufre la época de austeridad y sólo encuentra rechazo, y no una mano amiga, en el gobierno. Con el título de la canción, Bragg hace una clara referencia al período de entreguerras en el cual el estado Benefactor fue el modelo a seguir por la gran mayoría del mundo.

I kept the faith and I kept voting
Not for the iron fist but for the helping hand
For theirs is a land with a wall around it
And mine is a faith in my fellow man
Theirs is a land of hope and glory
Mine is the green field and the factory floor
Theirs are the skies all dark with bombers
And mine is the peace we knew
Between the war

Como una nota anecdótica, pero también fundamental para entender la influencia de Margaret Thatcher en la música pop de Inglaterra, algunos días después de la muerte de Thatcher, la canción “Ding Dong The Witch is Dead”, de Judy Garland, escaló astronómicamente las listas de ventas británicas.