Reseña: Whitesnake – Made In Japan

Detrás de un pretencioso título -o tributante, según se mire-, se esconde una colección de temas en directo de la serpiente blanca, grabados en Japón en el 2011. Hace ya dos años de esto, y Coverdale -de 59 años entonces- y los suyos, se encontraban presentando su notable recién estrenado álbum, Forevermore. La cita tuvo lugar en el Saitama Super Arena, en el país donde la banda es siempre recibida con los brazos abiertos. El setlist, siendo escaso, quita el hipo a quien haya seguido a la banda desde los ochenta: clásicos de su época americana, alguno de sus primeros años, y y otros bien elegidos de entre sus dos últimos lanzamientos. No obstante, en la presente reseña de Made in Japan de Whitesnake, explicaré por qué no compraría este álbum en directo.

reseña de made in japan de whitesnake

Whitesnake ya lanzaron su famoso directo de 1990 grabado en el festival de Donnington hace un par de años, en audio y vídeo. La primera parte era espectacular, si bien la segunda, el DVD, dejaba mucho que desear. Aquel sí fue un lanzamiento de casi obligatoria adquisición para fans, el retrato de una banda en uno de sus mejores momentos. Y hoy, parece que le cogieron el gusto al asunto y han decidido lanzar este concierto con intención, sospecho, de que la cada vez más cercana jubilación del bueno de David, sea económicamente menos dolorosa. No me parece mal, la compra no es obligada, pero el contenido de este producto no está a la altura del legado de la formación. David está lejos de sus mejores años, y ya sé que no podemos esperar que todos nuestros ídolos sean Glenn Hughes, pero hay que saber cuándo retirarse y dejar una buena dote al público. Shows como este no lo son.

Made In Japan se presenta en una edición de lujo: dos CDs, el primero con el concierto, y el segundo con temas extra -versiones acústicas, y pruebas de sonido, más curiosidad que otra cosa-, más la versión en vídeo, que se podrá adquirir en DVD o Blu-Ray. El sonido es tan nítido que se notan demasiado los retoques de estudio. Y hay muchos. Pero ni con esas: a la garganta del que antaño fuera uno de los mejores vocalistas de hard rock, le pesa la vida del rock star. David interpreta los clásicos de siempre como “Is This Love”, “Give Me All Your Love” o “Here I Go Again” adaptados a su actual tonalidad, muy por debajo de la original. Mas por extraño que parezca, esto no sólo ocurre con los temas compuestos en su juventud. Para los de su reciente carrera, “Best Years”, o “Steel Your Heart Away”, familiares cortes a los que firmara John Sykes en los ochenta, también se queda corto de potencia vocal.

Lo que conlleva que el cantante del grupo no esté a la altura de las composiciones es que la interpretación de las mismas se adapten a sus condiciones vocales. Las guitarras, además de tremendamente saturadas, deben estar afinadas al menos un tono por debajo de lo habitual. A medida que van sonando los clásicos, van perdiendo encanto con esa apariencia entre moderna y exagerada que nada les pega. Se acaba acostumbrando uno a las condiciones de Coverdale, a sus “gallos” y a cómo esquiva las partes difíciles con algunos trucos de viejo zorro. Y ni con esas: los temas son como esa persona cuya cara te suena y no recuerdas de qué.

Se pueden disfrutar los épicos estribillos, y es que los clásicos son los clásicos, pero al llegar al extremo de “Fool For Your Loving”, casi irreconocible, amén de un Coverdale a menos del 50%, se hace evidente que esto no funciona. Los músicos son un cañón: Doug Aldrich y Reb Beach a las guitarras, Michael Devin al bajo, Brian Tichy a la batería y Brian Ruedy a los teclados -este último gozando de poco protagonismo, bajo guitarras tan pasadas de rosca-. Hacen un trabajo profesional, y sin haber visto el la grabación el vídeo, seguro estoy de que son todo actitud sobre el escenario, pero su sonido desencanta en la mayoría de las ocasiones las canciones de la banda. Entre los alaridos de Coverdale, cargados de “eco”, y la saturación tan grave de las guitarras, el “Still In The Night” parece un cover realizado por una banda actual con un cantante amateur.

6/10

El contenido del segundo CD es algo más dulce y degustable, pensado para los más fanáticos y coleccionistas. Pruebas de sonido en que, como curiosidad, se escuchan comentarios y risas de los miembros y versiones acústicas de temas recientes, en las cuales, fíjate por dónde, la voz de Coverdale se disfruta de mejor forma: "Fare The Well", "One Of These Days" y "Good To Be Bad" son bastante deliciosas, con un sonido muy nítido, bien adaptadas, gracias a los tremendos Aldrich y Beach. En este apartado, demuestran, de nuevo, ser verdaderos profesionales del negocio, y es así como el producto gana algunos puntos.

Me obligo a aceptarlo: estos son los Whitesnake de hoy día. No todo tiempo pasado fue mejor, pero, en este caso, me aferro a lo remoto. Todos envejecemos, y como si de mirar fotos de la caja de galletas se tratase, con Whitesnake me agarraré a la mano mágica de Live...In the Heart of the City o Live at Donington 1990 y rechazaré los caramelos de este moderno Made In Japan, por muy nítida que sea la imagen del Blu-Ray, y a pesar del fanático atractivo que ofrece el segundo CD.

Fecha de lanzamiento: 22/04/2013
Discográfica: Frontiers Records
Compra el disco: en Amazon
Canciones destacadas: “Love Will Set You Free”, “Steal Your Heart Away”, “Is This Love”

Recordemos que la banda pasará por España este verano, muy bien acompañada en un cartel encabezado por Def Leppard,en compañía también de los suecos Europe, en las siguientes fechas:

  • 23 de junio en San Sebastián (Donosti Arena)
  • 24 de junio en Barcelona (Palau Olimpic de Badalona)
  • 26 de junio en Madrid (Palacio de Vistalegre)
  • 26 de junio en A Coruña (Coliseum)