Debes escuchar: Southern Shores

Es importante poder mantener un espíritu veraniego y divertido sin importar de dónde procedemos. Esto es fundamental para poder entender la música de los Southern Shores, un dúo oriundo de la muchas veces gélida Toronto que sorprendió el año pasado con un epé repleto de canciones veraniegas con tintes de world music, R&B y hasta hip hop, en dosis acertadas y precisas. New World es una colección de siete canciones donde la banda coquetea con muchos géneros al mismo tiempo, acompañados de un colchón electrónico perfecto.

Southern Shores

En esta nueva edición de Debes Escuchar, les vamos a recomendar este fantástico EP. Por supuesto, son solamente siete canciones breves, con lo que no nos explayaremos demasiado. Además, se trata de un grupo independiente, así que no tenemos toda una mística a su alrededor. Simplemente son dos amigos que se juntaron a crear música, aunque con resultados mucho más satisfactorios que los normales. Después de un primer EP menos soleado que el que nos compete hoy, Atlantic, los chicos de Southern Shores decidieron mudarse a Toronto.

En New World, la exploración de la world music se acompaña además con varios elementos electrónicos. Las bases están allí, generadas por una computadora, pero además el dúo se encarga de agregar algunos elementos aislados, como por ejemplo, cantos tribales. Esta música electrónica poca oscuridad tiene, dado que se caracteriza por representarse en canciones alentadoras, felices, como dijimos soleadas. No por nada las costas aparecen en su nombre: es una electrónica playera, que emula los primeros trabajos de Toro y Moi y Washed Out, pero además tiene una producción mucho más cuidadosa, detallista y de alta fidelidad.

Esta misma percusión tribal es la que podemos escuchar en “Marazul”, junto con algunos cánticos rituales que se transforman en un mantra. La canción va creciendo y desarrollándose con la incorporación de algunos vientos digitales que conforman una melodía de fondo, pero es esencialmente una canción muy rítmica. Lo mismo se puede decir de “Sankasa”, que parece algo elaborado por cualquier cosa menos que por un dúo electrónico de Canadá. Canciones con nombres más tradicionales como “New Love” y “Purple Skies” mantienen esta misma percusión, pero incorporando algunos ritmos electrónicos poperos, especialmente en el caso de esta última.

Son solamente siete canciones, pero nos dejan con ganas de escuchar mucho más por parte de Southern Shores. La world music, desde que despegó gracias al Graceland de Paul Simon, que incorporaba ritmos no solamente africanos sino también de Latinoamérica, está fuertemente bastardeada gracias a su masificación y uso burdo en algunas canciones. No todos los artistas saben cómo agregar esta sensibilidad y sabor local, e interpretar de forma correcta la emoción de esta música. Si bien la música que hacen continúa siendo electrónica, debes escuchar Southern Shores gracias a esta sensibilidad casi única de poder incorporar estos ritmos de forma uniforme y prolija, agregando sabores contemporáneos.