5 canciones por las que echaremos de menos a Jeff Hanneman de Slayer

Su muerte lleva unas horas dando la vuelta al mundo y es que se trata de un duro golpe para el metal en general y para Slayer en particular. A pesar de que las caras visibles del grupo siempre hayan sido Kerry King y Tom Araya, la aportación del guitarrista fue fundamental para el sonido de la banda. Para explicar por qué, no hay mejor manera que seleccionar algunas de sus composiciones clave. He aquí cinco canciones de Jeff Hanneman por las que le echaremos de menos.

Jeff Hanneman

"Raining Blood"

Hablar de Slayer es hablar de "Raining Blood", su canción más emblemática. Toda la música la compuso Hanneman y la letra, que habla de alguien que fue expulsado del Cielo y que busca venganza por ello, fue escrita junto con Kerry King. El riff principal del tema es, probablemente, uno de los más conocidos del metal. Cromatismos, agresividad y velocidad son algunas palabras que resumen el corte, nunca mejor dicho:

"Angel of Death"

Una de las obras más desesperadas de Slayer es "Angel of Death", creada enteramente por Jeff. Fue el tema seleccionado para abrir Reign in Blood, el disco más aclamado de la banda, y está dedicado a Josef Mengele, el General de las SS conocido por sus crueles experimentos con humanos en la Segunda Guerra Mundial. Le llamaban el Ángel de la Muerte y esta canción no podría representar mejor la rabia y el desprecio hacia él y el nazismo.

"Seasons in the Abyss"

La discografía de Slayer está llena de canciones muy rápidas y directas, que difícilmente llegan a los tres minutos, y de otras más pesadas y elaboradas, como "Seasons in the Abyss", que supera los seis minutos. En esta ocasión, escuchamos a un Hanneman oscuro y decadente que creó una estructura enrevesada, pero que acabó convirtiéndose en otro clásico del grupo. En muy pocos conciertos falta:

"South of Heaven"

South of Heaven fue el segundo éxito comercial de Slayer, tras Reign in Blood. Sin embargo, no convenció a todos los seguidores, ni siquiera a los propios miembros del grupo, que acabaron confesando que esperaban otra cosa del álbum -segundo también que grababan junto a Rick Rubin-. No obstante, siempre hubo un consenso al escuchar la canción que daba nombre al álbum. Esa melodía inicial de guitarra tétrica construía una de las mejores introducciones del cuarteto californiano. Y otro himno más para la lista producto de Hanneman -la letra fue escrita por Araya-.

"Disciple"

En God Hates Us All (2001), Hanneman se centró más en la música y King en las letras. El resultado es un trabajo con la agresividad y los riffs afilados de Jeff, que se reflejan muy bien en "Disciple", otra de las indispensables en el repertorio de Slayer y otra de las críticas hacia la religión. Este año, el grupo la estaba utilizando para comenzar sus conciertos con fuerza:


¿Qué otras canciones de Jeff Hanneman crees que marcaron a Slayer?